Denuncian maniobras para mantener elevados los precios de la gasolina en California

Denuncian maniobras para mantener elevados los precios de la gasolina en California

Hay una nuevo y poco usual factor para añadir a la larga lista de razones por las cuales los californianos pagaron el año último mucho más por la gasolina que otros conductores del país: un misterioso barco.

La enorme explosión en la refinería de Exxon Mobil en Torrance, ocurrida hace un año, fue un factor importante que contribuyó a los altos precios del combustible en California, especialmente en el área de Los Ángeles, afirmaron expertos en el tema.

Sin embargo, los defensores del consumidor sostienen que la petrolera podría haber hecho algo más para reforzar las reservas de gasolina y ayudar a bajar los precios, y el lunes último sostuvieron su argumento gracias a un buque petrolero errante.

El SR American Progress, un buque de Exxon Mobil, navegó durante 70 días por las costas de Singapur, pero no recogió combustible para California de ninguna de las dos refinerías que la compañía posee en ese país, las cuales producen la mezcla especial de gasolina ecológica que utiliza el estado. Jamie Court, presidente de la organización de defensa del consumidor Consumer Watchdog, afirmó al Petroleum Market Advisory Board de California que el barco ancló en Los Ángeles luego de su excursión por el sudeste asiático, pero no descargó ni una gota de gasolina antes de llevar su contenido a Florida.

"Tenemos un mercado preocupante y disfuncional”, dijo Court durante la reunión, en Sacramento.

En un comunicado, Exxon Mobil desestimó estas imputaciones sin detallar los registros de viaje o las entregas realizadas por el SR American Progress. "Exxon Mobil rechaza estas acusaciones y reitera su compromiso con los más altos estándares de conducta empresarial. La empresa ha operado de forma responsable y en estricto cumplimiento de las leyes”, afirma en el documento Todd Spitler, un vocero de la petrolera.

Court y otros han acusado a la industria de manipular los mercados para obtener los beneficios récord que algunas de las compañías petroleras registraron en California gracias a los aumentos del precio del combustible.

Pese a que el precio promedio de la gasolina en el estado es habitualmente más alto que el valor medio nacional, grandes e inusuales diferencias persistieron durante todo 2015, particularmente entre el área de Los Ángeles y el resto del país. En un momento dado, el precio promedio en la región de L.A. presentó un incremento de $1.50 más que el valor medio del resto del país, y algunas estaciones de servicio de la ciudad llevaron sus precios hasta $5.49 por galón. 

El pasado lunes, el promedio nacional continuó su más pronunciado descenso en años, hasta alcanzar $1.74 por galón para el combustible regular. Pero el área de Los Ángeles mantenía su férrea posición casi un dólar más alto, a $2.66, según la encuesta diaria de AAA de los precios de gasolina.

"Este es el año más extraño... que he visto en mis 50 años de carrera”, le dijo Bob van der Valk, analista de  la industria del petróleo, a los representantes de Petroleum Market Advisory Board.

Los problemas comenzaron con la explosión en la refinería de Torrance, registrada el 18 de febrero de 2015. El siniestro destruyó un sistema de control de contaminación y paralizó la instalación a tal punto que ésta produce en la actualidad menos del 20% de su capacidad normal.

Ante esta baja de los niveles normales de producción en la planta de Torrance, el mercado del sur de California se resintió. La refinería provee 10% de la capacidad total del estado y 20% en el sur de California.

Van der Valk aseguró que una mayor importación hubiera mitigado el efecto de la paralización en las instalaciones. El experto afirmó que el mercado supuso que la planta volvería a funcionar antes de julio del año pasado, al menos con un arreglo temporal. Luego se creyó que Exxon volvería a incrementar su producción para fin de año.

Pero nada de ello ocurrió. En cambio, en la actualidad se espera que la planta recupere su capacidad total poco antes de que Exxon Mobile la venda al comprador comprometido, PBF Energy -una firma de Parsippany, Nueva Jersey-, en el segundo trimestre de este año.

Según estimó Court, Exxon Mobil podría haber contribuido a reponer la disminución de las reservas de gasolina en California, pero en lugar de ello la compañía generó la pérdida de recursos disponibles dentro del estado.

Court afirmó que un segundo buque arribó a Los Ángeles desde Singapur tres semanas después, a pedido de Exxon, pero sólo después de que la petrolera experimentara algunos problemas para abastecer la demanda, detalló.

"Si Exxon hubiera utilizado su buque insignia”, afirmó Court, “no habríamos tenido este tipo de problemas”.

Severn Borenstein, presidente del consejo asesor, puso en tela de juicio algunas de las afirmaciones de Court. Borenstein cuestionó por qué Exxon gastaría más dinero en comprar gasolina cara del mercado en lugar de importar más combustible a precios más baratos. “Esa parte de la historia no tiene mucho sentido en términos económicos”, respondió Borenstein a Court.

Gordon Schremp, analista sénior de la California Energy Commission, aseguró que es difícil saber cuál fue la intención de Exxon Mobil en relación con el SR American Progress, dado que la empresa también es proveedora para otras regiones del país y el mundo. Schremp agregó que Exxon Mobil cumplió con sus obligaciones contractuales en California.

Exxon Mobil vendió un 4% más de gasolina en 2015 que el año anterior, afirmó Schremp. Eso se logró, en parte, mediante la compra de combustible de otras compañías, dados los bajos niveles de producción de las instalaciones en Torrance, precisó.

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