Encuentran a sospechoso de asesinar y luego tirar en autopistas de L.A., a dos jóvenes latinas

Cómo fue que encontraron a un sospechoso de asesinar a dos mujeres, quien luego las aventó a las autopistas

Michelle Lozano había desaparecido la noche de Pascua en el 2011. Su cuerpo fue descubierto al día siguiente. La joven de 17 años fue violada y estrangulada antes de ser aventada en un contenedor de plástico, cerca de la autopista 5 en dirección al sur, a la altura de Boyle Heights.

Nueve meses después, Bree'Anna Guzmán, de 22 años de edad, fue encontrada a lo largo de la avenida Riverside Drive en la rampa que lleva a la autopista 2. Su cuerpo presentaba contundentes golpes en la cabeza. Desaparecida durante un mes, su cuerpo estaba tan descompuesto que a su madre no se le permitió verla.

Los asesinatos despertaron el temor de un asesino en serie en Lincoln Heights, al noreste de Los Ángeles, donde las dos víctimas habían vivido, a menos de una milla de distancia. Ellas no se conocían, pero compartían rasgos similares: latinas de pelo largo con ojos claros y sonrisas amplias.

En el 2014, las autoridades anunciaron que los homicidios estaban vinculados, gracias a las pruebas forenses; se ofrecieron dos recompensas de 50.000 dólares cada con la esperanza de que el público diera información sobre ambos casos. Pasaron tres años y las familias de las víctimas se desvanecieron en esa desesperada población de personas que esperaban hacer justicia a sus familiares muertos.

Renace el caso

La semana pasada, se informó que  ya había llegado la persona arrestada.

El residente de Torrance, Geovanni Borjas, de 32 años de edad, fue arrestado el jueves bajo sospecha de matar a Lozano y a Guzmán, dijo el Departamento de Policía de Los Angeles (LAPD). Los registros indicaban la ocupación del arrestado como "facturador médico".

El jefe de policía Charlie Beck dijo el martes que los investigadores no pudieron comparar el ADN de los casos de las víctimas con las bases de datos estatales y nacionales. Luego pasaron por "protocolos exhaustivos" para solicitar una búsqueda familiar de ADN, un método polémico que busca coincidencias parciales que pueden indicar el parentesco de un sospechoso.

Hace un mes, un encuentro familiar llevó a los detectives ante la presencia de un hombre; un individuo que había sido detenido previamente bajo sospecha de asalto de violencia doméstica. Parecía ser un pariente cercano del sospechoso en los asesinatos de 2011. Después de descartar a otros miembros de la familia, los investigadores finalmente comenzaron a vigilar al hijo de Borjas.

Cuando Borjas fue visto escupiendo en la acera, la oportunidad de una muestra de ADN se les ocurrió inmediatamente. Lo que se recogió resultó ser una coincidencia exacta en los asesinatos de Lozano y Guzmán, dijo la policía.

Beck indicó que no creía que el nombre de Borjas había sido mencionado en los asesinatos hasta que vieron los resultados del ADN. Aunque no aparecieron otros casos relacionados en las bases de datos estatales y nacionales, el jefe de la policía dijo que espera que algunas personas denuncien el papel de Borjas en otros crímenes.

La pista de ADN

Este fue el segundo caso exitoso que la agencia ha tenido con el ADN familiar, dijo Beck. El primero fue Lonnie Franklin Jr., conocido como el Grim Sleeper, que según los detectives mató al menos a 25 mujeres y fue condenado a muerte el año pasado.

El capitán de la policía de Los Ángeles, William Hayes, dijo al diario L.A. Times que Borjas conocía a Lozano y trabajó en una clínica médica en el este de la ciudad que Guzmán visitó. Los registros públicos muestran que Borjas vivía previamente a pocas cuadras de Lozano en Lincoln Heights.

En el 2014, un juez concedió a la exnovia de Borjas una orden de restricción en su contra por violencia doméstica. La mujer alegó en los documentos de la corte que Borjas de 6 pies y 265 libras de peso, era físicamente abusivo durante su relación de 2 años y medio,  y que le rompió la nariz, la trató de ahogar y la empujó por las escaleras. Añadió que él  la seguía y vivía con miedo.

La orden de restricción prohibía que Borjas se acercara a menos de 100 yardas de donde se encontraba la mujer, su hogar o su lugar de trabajo.

En su comparecencia del martes, Borjas apareció con una camisa azul abotonada y una barba bien arreglada. Se declaró inocente de dos cargos de asesinato, dos cargos de violación y uno de secuestro. Debido a las circunstancias de los crímenes, los fiscales dijeron que es elegible para la pena de muerte.

Aaron Spolin, abogado defensor,  le dijo a la corte que Borjas tiene un trabajo a tiempo completo, una prometida y es padre. Sin embargo, el juez del Tribunal Superior del condado de Los Ángeles, Mark Hanasono, rechazó la solicitud, citando la protección del público.

Spolin no ofrecería más detalles sobre su cliente, y los miembros de la familia de Borjas que comparecieron en la corte no quisieron hacer comentarios.

Un fiscal del distrito, Beth Silverman, quien también procesó a Franklin, sólo diría que el caso contra Borjas se basó en el ADN.

Una larga espera

El martes en la sede del LAPD, familiares y amigos de las víctimas escucharon las declaraciones sobre el caso del jefe de policía y alcalde Eric Garcetti.

Los familiares de Lozano se negaron a hacer comentarios.

La familia Guzmán, que dijo que nunca antes había visto a Borjas, expresó su agradecimiento a la policía de Los Ángeles por sus esfuerzos.

"Todo lo que quería era encontrar a la persona que había asesinado a su hija", dijo la madre de la víctima, Darlene Guzmán. “Y ya estamos aquí. Ya estamos aquí. Estoy tan feliz. Estoy contenta [por el arresto]. Quiero decir, nunca recuperaremos a mi hija, pero [el culpable] está detenido. Ha sido arrestado y no hará daño a nadie más. No sé por qué - nunca sabré por qué - pero estamos mucho más cerca del final”.

La semana pasada, ella celebró el cumpleaños de su hija Bree'Anna Guzmán, quien hubiera cumplido 28 años de edad.

Su madre todavía recuerda que ella dijo que volvería pronto. Eso fue el 26 de diciembre de 2011. Guzmán había dicho que no se sentía bien y que iba a dirigirse a la farmacia y a encontrarse rápido con su novio.

Un mes más tarde, el cuerpo de Guzmán fue encontrado a tres millas de distancia.

En ese momento, solo se especulaba que el asesinato estaba relacionado con el caso de Lozano.

El 25 de abril de 2011, un desamparado notificó a la policía sobre un cuerpo cerca de State Street y la Avenida César Chávez.

Los detectives concluyeron que Lozano había sido envuelta en bolsas de plástico y luego metida en un contenedor. Cuando el sospechoso tiró el contenedor del otro lado de un muro de concreto a lo largo de la autopista, el cuerpo de Lozano quedó al descubierto, entre los matorrales.

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