Tras un frío invierno después de caer en la Serie Mundial, los Dodgers están de regreso

Tras un frio invierno después de caer en la Serie Mundial, los Dodgers están de regreso

Un suave coro acompañó al mánager de los Dodgers, Dave Roberts, mientras caminaba entre dos filas de aficionados en Camelback Ranch.

Ya no había preguntas sobre qué fue lo que pasó en el Juego 7 ni los gritos de “¡Una victoria más!”, los cuales escuchó durante todo el invierno desde el South Bay hasta su hogar en las afueras de San Diego.  

Ahora fue recibido con un saludo que estuvo más lleno de amabilidad que dolor.      

“¡Buenos días, Dave!”.  

“¡Buenos días, Doc!”.  

“¡Buenos días, señor Roberts!”.  

Tras una semana de cielos grises en el desierto de Arizona, el sol se asomó entre las nubes para el primer entrenamiento oficial de los Dodgers de 2018.

El grupo se reunió 110 días después de perder el juego final de la Serie Mundial ante los Astros de Houston. El club no había estado tan cerca de la cima del béisbol desde 1988.    

El lunes, empezaron una vez más desde la base de la montaña. Los protagonistas presentes eran viejos conocidos: Roberts, quien está en su segundo año como mánager. Clayton Kershaw, quien está en su décima temporada como el heredero del legendario Sandy Koufax. Yasiel Puig, quien está entrando en su sexta campaña siendo un imán de controversia y una fuente de deleite. Y Justin Turner, quien a cinco años después que revivió su carrera en Los Ángeles, ya está más establecido como uno de los líderes del equipo.

“Cada uno lidió con la derrota de su propia manera”, contó Turner antes de entrenar. “Ya es tiempo de empezar a trabajar”.      

Las vacaciones le dieron el tiempo a los jugadores para reflexionar sobre lo que no fue, pero no les dio la oportunidad para darle vuelta a la página. Los jugadores no esperaban perder. Kershaw manifestó este sentimiento la semana pasada.         

“No me pasa algo y luego me olvido”, dijo el zurdo. “Me toma tiempo absorber todo”.

Sus compañeros por su parte, no perdieron el tiempo lamentándose. Una semana después de que se terminara la temporada, Chase Utley le llamó al preparador físico Brandon McDaniel para ver si podía entrenar en Dodger Stadium.     

Utley era un agente libre, pero rápidamente fue él que marcó la pauta. Alrededor de él se generó un grupo de entrenamiento que incluyó a Turner, al cerrador Kenley Jansen, al receptor Austin Barnes, al jardinero Joc Pederson y al poli funcional Enrique Hernández.  

Las prácticas siguieron todo el invierno. Antes de la boda de Turner en Cabo San Lucas, McDaniel condujo dos sesiones distintas: una en un campo de golf y otra en el lugar de la ceremonia. Unas semanas después, los jugadores se subieron a un Uber en Santa Bárbara y se dirigieron a un gimnasio local la mañana de la boda de Pederson. Durante las fiestas de fin de año, McDaniel sostuvo entrenamientos en el jardín de enfrente de su casa en Burbank.  

Esta unidad se extendió a febrero. Casi todos los jugadores de posición se reportaron el 13 de febrero, la fecha límite para los lanzadores y receptores. Utley fue el único que no estuvo presente pues aún estaba negociando su contrato $2 millones de dos años. Llegó el sábado.

“Tenemos a nuestro líder de regreso”, expresó Barnes.

 

For the complete original story in English please click here

Copyright © 2018, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
68°