Regentes de la UC examinaron el reciente error de UC Irvine y el impacto de otro posible aumento de matrícula

Los regentes de la Universidad de California, que se reunieron esta semana en San Diego, analizaron las políticas del campus para rescindir las ofertas de admisión, impulsadas por la reciente debacle, luego de que UC Irvine cancelara abruptamente casi 500 aceptaciones este verano.

Los regentes, que se reunieron miércoles y jueves, también discutieron el presupuesto preliminar para el próximo año, incluyendo el impacto de otro posible aumento de matrícula.

A principios de este año, los regentes aprobaron el primer aumento de matrícula desde el 2010-11, incrementando en $282, o el 2.5%, junto con un incremento de $54 en la cuota de servicios estudiantiles. La ayuda financiera cubrió esos aumentos para dos tercios de los aproximadamente 175,500 estudiantes universitarios de California, y sólo las familias más adineradas pagarían todo el nuevo incremento, según una nota presupuestaria a los regentes.

En el frente de la rescisión, el canciller de UC Irvine, Howard Gillman, habló sobre los hallazgos preliminares de una auditoría interna que busca los errores cometidos por el campus en la revocación de las ofertas de admisión y acciones a tomar para evitar errores similares. La auditoría completa se espera para el 30 de septiembre.

Las revocaciones de la UCI sorprendieron e indignaron a los alumnos. Muchos dijeron que sus ofertas de admisión, producto de su arduo trabajo, fueron canceladas por razones menores o falsas, o sin ninguna razón en absoluto. Gillman se disculpó por el fiasco, llamando a las historias de aquellos repentinamente rechazados “desgarradores e inaceptables”, y anunció que la UCI readmitiría a todos los estudiantes que habían mantenido buenas calificaciones en el último año, pero que sus aceptaciones fueron revocadas debido a presuntos problemas de papeleo, tales como el incumplimiento de los plazos para presentar sus transcripciones.

El año pasado, más de 216,000 estudiantes solicitaron ingreso a los nueve campus universitarios de la UC. Los solicitantes informan sus calificaciones, cursos y resultados de exámenes en ese momento, pero la universidad requiere que los que deciden inscribirse verifiquen la información con sus transcripciones para el mes de julio.

El número de alumnos que no proporcionan esa información y posteriormente pierden sus lugares varía según el campus y el año. El año pasado, por ejemplo, UC Berkeley no retiró ninguna oferta de estudiantes de primer año y de solicitantes de transferencia debido a falta de documentos o resultados de exámenes, mientras que UC Riverside revocó 445, de acuerdo con un memorando a los regentes.

Los funcionarios del campus aún están verificando la información para este año, pero a partir del 15 de agosto, UC Davis y UC San Diego habían cancelado aproximadamente 200 ofertas de admisión debido a falta de documentación. Por su parte, UCLA, UC Irvine, UC Riverside y UC Santa Bárbara no tuvieron ninguna rescisión, a pesar de que faltaba información para cientos de alumnos.

En el frente presupuestario, el sistema de la UC podría quedar luchando por más dólares el próximo año si el financiamiento estatal sigue fallando para mantener el ritmo del crecimiento continuo de inscripción y las necesidades del campus.

De acuerdo a la nota presupuestaria, los campus de la UC podrían recibir $34 millones menos en fondos estatales de lo esperado si el gobernador Jerry Brown reduce el aumento anual a 3% del 4% prometido hasta el próximo año bajo un acuerdo presupuestario con la presidenta de la UC, Janet Napolitano. La propuesta presupuestaria revisada de mayo de Brown señaló que la UC debería prever un incremento de financiación del 3% para el próximo año, ya que este año el aumento de matrícula causó que el estado pagara más en ayuda financiera, reduciendo los dólares disponibles del fondo general.

Brown también ha retenido $50 millones hasta que la UC logre más avances en áreas tales como el aumento de los estudiantes de transferencia, el completar un proyecto piloto de contabilidad de costos, el eliminar los beneficios de jubilación adicionales para los futuros administradores superiores y las reformas financieras en la Oficina del Presidente. La universidad también tendrá que encontrar más dinero para cubrir los crecientes costos de pensiones y pagar por los 1,500 estudiantes adicionales de California que se espera se inscriban el próximo año.

Los funcionarios de la UC han establecido escenarios en torno a un aumento de matrícula del 2.5% y un alza del 5% en la cuota de servicios estudiantiles. Ese incremento de $348, junto con un aumento inflacionario de $662 en otros gastos estudiantiles, podría llevar el costo total de asistencia de $34,700 este año a $35,710 el próximo año.

Pero incluso con este aumento, los funcionarios de la UC dicen que cerca de 100,000 estudiantes cuyos padres ganan menos de $100,000 realmente pagarían $100 menos el próximo año porque recibirían más ayuda financiera. Aquellos cuyos padres ganan $140,000 obtendrían alguna ayuda del programa de becas de clase media del estado y pagarían aproximadamente $266 más. Sólo aquellos alumnos con ingresos familiares de $165,000 y superiores pagarían el incremento total de $348, dice la nota presupuestaria.

Los regentes aprobarán un plan presupuestario definitivo en su reunión de noviembre.

Traducción: Diana Cervantes
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