Un mural con trasfondo llega a una escuela pública de West Hollywood

Un mural con trasfondo llega a una escuela pública de West Hollywood

La historia de un nuevo mural en un patio de una escuela local incluye una pizca de Charles Dickens y un toque de Hustler Hollywood.

También es una mirada reveladora sobre cómo se hacen los negocios y sobre las diferencias entre las escuelas públicas en áreas de pobreza y privilegios.

Presentado la semana pasada en West Hollywood Elementary School, el mural está compuesto por imágenes y conceptos que los alumnos de la escuela sugirieron al artista pop inglés Peter Blake, quizás mejor conocido por la portada del álbum de los Beatles “Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band”.

Blake diseñó el mural, que fue realizado por la artista Debi Cable, famosa por sus coloridas imágenes tridimensionales que incorporó al arte de la escuela.

La fuerza impulsora responsable del proyecto fue el grupo The Arts Club de Londres, cofundado por Dickens en 1863. La augusta institución tuvo problemas financieros en los últimos tiempos, y resurgió hace siete años como una empresa impulsada por inversores. Si bien el mural encaja en la misión de arte y servicio público del club, el proyecto también se relaciona con su objetivo comercial en West Hollywood: los ejecutivos han propuesto un edificio de ocho pisos en el Sunset Strip, a la vuelta de la escuela.

La directora ejecutiva, Alice Chadwyck-Healey, afirma que el edificio incluirá una galería de arte gratuita en el primer piso con exhibiciones rotativas, así como un espacio comercial y oficinas e instalaciones para los socios del club. En Londres, la cuota anual de membresía es de aproximadamente $2,700.

Si The Arts Club logra la aprobación, su edificio desplazará a Hustler Hollywood, una tienda minorista que vende juguetes eróticos y sexuales y que es el actual inquilino de un edificio de dos pisos cuya demolición está prevista, afirmó Chadwyck-Healey.

Los funcionarios actuales y anteriores de la ciudad de West Hollywood asistieron a la inauguración del mural de la escuela y vitorearon calurosamente mientras la actriz Gwyneth Paltrow, miembro y accionista de The Arts Club, tiraba del cordón para revelarlo. El mural se extiende a lo largo de secciones de tres muros adosados.

Sus fantasiosas imágenes de seres humanos, animales, árboles, flores y un arco iris tienen la simplicidad del dibujo a mano realizado por un niño. Además, se combinan con el talento de Blake para la colocación y el don de Cable para el color, que ella llama ‘el secreto para pintar en tres dimensiones’. Cable repartió gafas 3-D para que la gente viera el mural. El proyecto también brillará bajo luz ultravioleta, dijo, si alguien quiere pasar por la noche para comprobarlo.

El alumno de tercer grado Parsa Montazeri, de 9 años, vio un símbolo de paz en el mural, como el que él presentó. “Estaba pensando en la ‘paz mundial’”, afirmó. “Que nadie se enoje. Que nadie se enfade. Que nadie sea violento. Sólo seres amables”.

El alumno de quinto grado Maxou Susini, de 11 años, se alegró al ver que lo que él llamó un “illuminati” -un ojo dentro de una pirámide, como el que está en el dorso de un billete de un dólar- había pasado de su dibujo al mural. “Lo dibujé porque era divertido”, afirmó. “Y fue un meme en nuestra clase”.

Al estudiante de tercer grado Asher Levine, de 9 años, le gustó ver a Cable trabajando en el proyecto de manera intermitente durante un período de cinco meses. “Pensaba: ‘Oh, Dios mío, estoy viendo a un artista en vivo’”, aseguró. “Eso indica que a esta escuela realmente le gusta el arte”.

El mural se une a una colección ecléctica y sorprendentemente grande de arte, escultura, arquitectura y objetos históricos bajo el cuidado del segundo sistema escolar más grande del país, en el que muchos campus se destacan por las vallas tipo penitenciaría y las extensiones de asfalto sin árboles.

Algunas de las piezas y artículos más valiosos están guardados dentro de una bóveda, pero las obras más accesibles de importancia artística e histórica incluyen los murales de Helen Lundeberg “Quests of Mankind”, de 1940, en Canoga Park High.

En Koreatown, en las Escuelas Comunitarias Robert F. Kennedy, inauguradas en 2010, la artista Judith Baca creó dos murales en la biblioteca. Uno retrata la campaña presidencial y el discurso “Ripple of Hope” de Kennedy; el otro registra su reunión con el organizador de los trabajadores agrícolas César Chávez.

En la West Hollywood Elementary School, el arte está por todas partes. Azulejos pintados a mano por estudiantes están colocados en forma de arco sobre una puerta; los murales cubren las paredes. El veterano director Peter Pannell, en su cuarto año en la escuela, sostuvo que se apoya en una serie de padres voluntarios talentosos, muchos de ellos en las artes o el entretenimiento, quienes se encargan de proyectos artísticos y literarios. Los padres también enriquecen la entidad recaudando medio millón de dólares al año para complementar el financiamiento público, explicó.

Poco menos del 14% de sus alumnos provienen de familias de bajos ingresos, en comparación con un índice de pobreza en el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles de casi el 80%. En un distrito que es 74% latino, West Hollywood Elementary School es dos tercios blanca, aunque sus estudiantes representan 16 idiomas y culturas diferentes. Casi el 87% de sus alumnos cumplen o superan los estándares estatales de exámenes en inglés; más del 80% en matemáticas.

La escuela es relativamente inmune a las batallas financieras de alto riesgo en otras partes, así como a la competencia en curso con las escuelas charter independientes, cuyo crecimiento es un factor importante que amenaza la solvencia del distrito. En otros lugares, las escuelas con un núcleo de familias de clase media, como Reed Middle School en North Hollywood, luchan ferozmente para mantener los fondos que mantienen a sus escuelas atractivas para la clase media. Mientras tanto, los defensores de las escuelas en áreas de alta pobreza y alta criminalidad, como La Salle Elementary en el sur de Los Ángeles, han demandado al distrito por una mayor proporción de fondos.

La Salle recibe mucha más financiación pública que West Hollywood y también ayuda privada, pero podría usar más de la generosidad que fluye en los campus que la necesitan menos.

Los padres de familia de West Hollywood, por supuesto, no dan por hecho el éxito de su escuela. Ellos y el personal de la escuela trabajan arduamente para garantizarlo.

“Esta escuela está muy interesada en las artes”, señaló Stacey Susini, una madre de familia. “Organizamos varias exposiciones de arte en la escuela, y más allá de las artes visuales tenemos teatro, música, danza... Es lo que esperaría de este lugar”.

Traducción: Diana Cervantes

 

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