Perturbada por las controversias de la Primera Enmienda, la UC lanzará un centro nacional de libertad de expresión

Perturbada por las controversias de la Primera Enmienda, UC lanzará centro nacional de libertad de expresión

La Universidad de California, donde comenzó el movimiento de libertad de expresión y los estudiantes ahora discuten sobre qué tan lejos debe llegar ésta, anunció este jueves planes para lanzar un centro nacional de estudio sobre cuestiones vinculadas con la Primera Enmienda e intensificar la enseñanza sobre ellos.

“Ha habido problemas más importantes sobre la Primera Enmienda en los campus en la actualidad que en cualquier otro momento desde el movimiento de libertad de expresión”, afirmó la presidenta de la UC, Janet Napolitano, en una entrevista. “Los propios estudiantes están planteando preguntas sobre la libertad de expresión: ¿Se aplica al discurso homofóbico?, ¿Y al discurso racista? Tenemos que considerar las inquietudes de los alumnos y también regresar a los principios básicos sobre qué significa la libertad de expresión y cómo podemos educar mejor a los alumnos acerca del alcance de la Primera Enmienda”.

El National Center for Free Speech and Civic Engagement (Centro Nacional de Libertad de Expresión y Compromiso Cívico) tendrá su sede en la sede de la UC en Washington, D.C., y patrocinará hasta ocho becarios por año para investigar cuestiones tales como si los puntos de vista de los estudiantes sobre la libertad de expresión están cambiando, y qué papel juegan las redes sociales y la polarización política en la configuración de las opiniones sobre la Primera Enmienda.

Tales preguntas adquirieron una nueva urgencia este año cuando las violentas protestas en UC Davis y UC Berkeley generaron la cancelación de las apariciones del agitador de derecha Milo Yiannopoulos en esos campus. Las confrontaciones, y un tuit del presidente Trump en el cual puso en duda la continuación del financiamiento federal para Berkeley, atrajeron la cobertura de los medios a nivel nacional.

Pero otros pequeños problemas que reciben menos atención también ocurren regularmente en otros campus. La policía de UC Santa Cruz arrestó a tres estudiantes este mes por interrumpir una reunión de los College Republicans, informó el periódico estudiantil. Un alumno con el cual habló un periodista afirmó que los manifestantes consideraban la existencia del club como un “acto de violencia”.

Napolitano calificó de inaceptable el comportamiento de los manifestantes de UC Santa Cruz y afirmó que equivale a un “veto del alborotador” (heckler’s veto) que intenta silenciar la libertad de expresión.

La pregunta, dijo, es por qué algunos de los estudiantes de hoy en día parecen menos comprometidos con los valores de la Primera Enmienda que las generaciones anteriores.

La rectora de UC Berkeley, Carol Christ, sugirió que los estudiantes criados con entrenamiento contra agresiones y mayor sensibilidad hacia la discriminación pueden estar más dispuestos a abogar por ciertas restricciones a la libertad de expresión.

Napolitano informó que el centro explorará las actitudes de los estudiantes, posiblemente a través de una encuesta anual, para obtener más información.

Uno de los temas propicios para la investigación, explicó, es quién debería pagar los costos de seguridad cuando oradores polémicos visitan los campus. Su oficina contribuyó con $300,000 para ayudar a UC Berkeley a pagar una parte de los costos de seguridad de la suspendida Semana de la Libertad de Expresión, convocada por Yiannopoulos el mes pasado. UC Berkeley, por su parte, gastó más de $2 millones en ese evento y otros.

El club de los Republicanos de UCLA esta semana tomó una postura preventiva en defensa de la libertad de expresión y en contra de las cuotas de seguridad que los administradores podrían cobrarle a su club por una visita del comentarista conservador Ben Shapiro, pautada para el 13 de noviembre. Los Bruin Republicans argumentaron que hacerles pagar tales costos es una violación de sus derechos constitucionales.

Napolitano considera que hay necesidad de más claridad. “En general, los campus deben pagar el costo de la seguridad de una situación extraordinaria, pero la definición de extraordinario es cuestionable”, expuso. “La ley no es clara en ese sentido en particular y ese es el tipo de pregunta que queremos poder explorar”.

La junta asesora del centro estará encabezada por el rector de UC Irvine, Howard Gillman, y el decano de la Facultad de Derecho de UC Berkeley, Erwin Chemerinsky, un renombrado erudito especialista en la Primera Enmienda. La dupla coescribió un libro, “Free Speech on Campus” (La libertad de expresión en el campus).

Otros miembros de la junta incluyen a la exsenadora de los Estados Unidos Barbara Boxer; al columnista del New York Times Bret Stephens; John King, presidente y director ejecutivo de Education Trust y exsecretario de Educación de los Estados Unidos; a Anne Kornblut, directora de comunicaciones estratégicas en Facebook; Geoffrey R. Stone, un erudito de la Primera Enmienda y profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chicago; Avi Oved, estudiante de derecho de la UCLA, y al columnista del Washington Post George Will.

Los becarios, que probablemente incluirán a expertos legales, científicos sociales, periodistas y aquellos que estudian las políticas públicas, investigarán cuestiones relacionadas con la libertad de expresión y el compromiso cívico, y realizarán distintos seminarios. Cada uno pasará una semana en un campus de la UC. Una conferencia nacional está planeada para el próximo año.

El financiamiento para el centro provendrá de la dotación presidencial de la UC, así como de aportes de filantropía privada.

Traducción: Diana Cervantes

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