El condado de Los Ángeles investigará la inscripción de alumnos de escuelas católicas en el sistema educativo público

Los funcionarios de educación del condado de Los Ángeles han iniciado una investigación sobre las cuestiones fiscales y legales que rodean a un pequeño distrito escolar público que inscribió a estudiantes de escuelas católicas.

La investigación se centra en Lennox Virtual Academy, un centro de aprendizaje en línea operado por el Distrito Escolar de Lennox, que cuenta con unos 5,000 alumnos y está situado cerca del Aeropuerto Internacional de Los Ángeles. Este mes, The Times informó que el distrito había realizado alianzas poco ortodoxas con al menos cuatro escuelas católicas, a las cuales les ofrecía dinero y computadoras portátiles gratis a cambio de que inscribieran a sus estudiantes en la academia virtual del distrito.

El acuerdo también fue una bendición para Lennox, un distrito escolar que había sufrido la pérdida constante de alumnos -y de la financiación estatal que va de la mano de ello- durante más de una década.

Pero los expertos legales y algunos padres de familia de escuelas parroquiales plantearon dudas sobre las acciones del distrito. Cuestionaron si los arreglos cumplían con la interpretación particularmente estricta de California de la separación entre iglesia y estado. También estaba en duda si el distrito escolar público podía reclamar formalmente dinero estatal por estudiantes que asistían a tiempo completo a escuelas católicas y cuyos padres pagaban matrícula en ellas.

La portavoz de la Oficina de Educación del condado de Los Ángeles, Margo Minecki, declaró que se inició una auditoría de Lennox Virtual Academy en respuesta a las preocupaciones de los padres y los informes de The Times. Los funcionarios del condado realizan la investigación junto con el Equipo de Asistencia Administrativa y de Crisis Fiscal (LACOE, por sus siglas en inglés) del estado, una agencia a menudo convocada por los distritos escolares para solucionar serios problemas financieros. “La auditoría examinará las cuestiones fiscales y legales planteadas por la relación de la academia con las escuelas católicas”, aseguró Minecki.

Por su parte, el portavoz del Distrito Escolar de Lennox, Davon Dean, afirmó en una declaración que el distrito cooperaría con la investigación, la cual “confirmará la legitimidad de nuestro programa”. Lennox Virtual Academy “es un programa en el cual tenemos gran confianza y es otra herramienta para que los estudiantes, mientras están inscritos en el sistema de escuelas públicas, logren la excelencia académica en un entorno virtual”, remarcó Dean.

Una investigación de The Times descubrió que Lennox había pagado a algunas escuelas católicas una cuota mensual de $165 por niño y otorgado laptops Chromebook gratis, a cambio de que éstas inscribieran a sus alumnos en la academia virtual del distrito. En una de las escuelas católicas aún involucradas en el programa se espera que los estudiantes utilicen las clases en línea proporcionadas por Lennox durante por lo menos dos horas al día. En otra institución que participó el año pasado se cuestionó si la participación en la escuela en línea fue más que obligatoria.

Las tres escuelas católicas que se asociaron con Lennox el año pasado han cortado sus relaciones con el distrito. Los funcionarios de la Arquidiócesis Católica Romana de Los Ángeles, que supervisa a dos de estas instituciones, señalaron que se retiraron del programa después preocuparse por la legalidad de inscribir a estudiantes de escuelas católicas en un programa público. St. Francis Parish School, en Bakersfield, también abandonó la asociación alegando preocupaciones de que el plan de estudios en línea ofrecido por Lennox no cumplía con los estándares de la escuela.

Resurrection Academy, en Fontana, comenzó a participar este año, según la Diócesis de San Bernardino, que aprobó su participación.

El superintendente de las escuelas de Lennox, Kent Taylor, defendió las alianzas como legales y dijo que la escuela en línea fue una de varias iniciativas nuevas que él lanzó para revertir la disminución de la inscripción del distrito. El año pasado, Lennox Virtual Academy matriculó a unos 400 alumnos.

En ese sentido, la iniciativa de Taylor fue un éxito. El último año escolar, según los datos estatales de educación, la financiación estatal del distrito se incrementó en al menos $3 millones, mientras que aumentó la matrícula general, en gran parte gracias a los estudiantes que se inscribieron en la academia virtual.

La semana pasada, la Junta Escolar de Lennox votó para darle a Taylor un aumento del 2% e incrementar así su sueldo a $210,120, y ampliaron su contrato hasta junio de 2021.

Los funcionarios del Departamento de Educación de California fueron alertados por primera vez sobre los problemas potenciales con la escuela en línea de Lennox en la primavera, cuando un padre de familia de St. Francis envió anónimamente documentos que detallaban la asociación de la escuela católica con Lennox.

Sin embargo, pasaron meses antes de que los funcionarios estatales de educación se decidieran a tomar medidas.

Según el condado y el estado, a principios de agosto los funcionarios del California compartieron la denuncia del padre de St. Francis con la Oficina de Educación del condado de Los Ángeles. Sin embargo, cualquier intento de abrir una investigación quedaba estancada en la confusión sobre si el estado o el condado tomarían la iniciativa. “Debido a los cambios de personal a nivel estatal, hubo cierta incertidumbre en cuanto a qué agencia iniciaría una auditoría”, explicó Minecki. “La cobertura del L.A. Times provocó discusión para aclarar que [la oficina de Educación del condado] avanzaría para analizar el asunto”.

El Departamento de Educación de California no respondió a las repetidas preguntas del Times sobre la legalidad del accionar de Lennox. No obstante, la semana pasada, el portavoz Bill Ainsworth emitió una declaración sobre la auditoría del condado de Los Ángeles. “Estamos complacidos de que LACOE lleve a cabo una auditoría para examinar las graves cuestiones legales y fiscales planteadas por los padres de familia y en los recientes reportes de noticias”, aseguró Ainsworth. “No sabemos todos los hechos en este caso”, dijo, ,“pero la ley es clara en California en cuanto a que los fondos públicos sólo pueden usarse para educar a los estudiantes de escuelas públicas, no a los de instituciones parroquiales”.

 

Traducción: Diana Cervantes

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