Con más seguridad y presencia policial, Berkeley se prepara para la visita del presentador de derecha Ben Shapiro

En preparación para una visita de otra figura política polarizadora y la posibilidad de más protestas violentas, la UC Berkeley ha reforzado la seguridad del campus.

En un mensaje enviado a principios de esta semana, el vicerrector Paul Alivisatos señaló que la universidad estaba tomando precauciones antes de la visita -planeada para el 14 de septiembre- del comentarista político conservador y exeditor de Breitbart, Ben Shapiro. Habrá un “perímetro cerrado” alrededor del edificio donde Shapiro se presentará, y una “mayor y más visible presencia policial”.

Varios edificios universitarios cerca de Zellerbach Hall, sede del evento, estarán cerrados esa tarde. Con el fin de pasar a través de las barreras de seguridad, las personas tendrán que mostrar sus entradas para el discurso.

La casa de estudios también ofrece consejería a los estudiantes y profesores preocupados por el evento, que se celebra por invitación del grupo Berkeley College Republicans.“Estamos profundamente preocupados por el impacto que algunos oradores pueden tener en la sensación de seguridad y pertenencia de las personas”, expresó Alivisatos en el memorándum, publicado en el sitio web de la universidad. “Nadie debería sentirse amenazado o acosado simplemente por quien es o por sus creencias”.

La nota desató el desprecio de los sitios web conservadores, incluyendo el Daily Wire, donde Shapiro es redactor en jefe. El sitio consideró que las medidas son extremas y las criticó como una señal de la intolerancia de la universidad.

Conocida como el lugar de nacimiento del Movimiento de la Libre Expresión, UC Berkeley ha luchado en los últimos meses para encontrar un equilibrio entre la seguridad pública y el derecho de las organizaciones del campus de presentar a oradores polémicos. Algunos de estos eventos han atraído a manifestantes más ansiosos de intercambiar golpes que ideas.

Durante la primavera y el verano pasados, las protestas violentas redundaron en la cancelación de las presentaciones de los autores y provocadores de derecha Milo Yiannopoulos y Ann Coulter. Esta última canceló su visita después de que los grupos del campus que la habían invitado dieran marcha atrás.

El mes pasado, la rectora de Berkeley, Carol T. Christ, anunció el lanzamiento del “Año de la libre expresión”, una serie de eventos destinados a mostrar a los estudiantes cómo debatir temas de manera respetuosa.

Christ también reconoció la necesidad de medidas de seguridad pública más estrictas y de más oficiales de policía.

Bajo una política provisional, la universidad requiere que las agrupaciones del campus que patrocinen eventos grandes cubran los costos básicos y den aviso con semanas de anticipación. Se espera que la policía del campus realice evaluaciones de seguridad de cualquier situación que pueda amenazar la seguridad pública.

En respuesta a la violencia, el Ayuntamiento de Berkeley considera levantar una prohibición -que se extendió por dos décadas- sobre el uso del spray de pimienta por parte de los policías como una táctica de control de multitudes.

De acuerdo con una carta del jefe de la policía, Andrew Greenwood, dirigida al alcalde y los miembros del Concejo Municipal, los oficiales llevan aerosol de pimienta en sus cinturones, pero los registros del departamento muestran que rara vez lo utilizan. La propuesta les permitiría emplearlo para someter “la actividad violenta en una situación de multitudes”.

“Actualmente el Departamento de Policía de Berkeley está obstaculizado durante los eventos de grandes multitudes para abordar grupos coordinados de delincuentes violentos porque las únicas herramientas disponibles son los bastones, los proyectiles menos letales, el humo y el gas lacrimógeno”, escribió Greenwood.

La carta del jefe de la policía incluye fotografías de recientes protestas en el campus que muestran explosivos detonados cerca de oficiales. Otras muestran a manifestantes vestidos de negro y pertenecientes al movimiento antifascista -comúnmente conocido como “antifa”-, golpeando a personas con escudos caseros y atacando a espectadores.

Si es aprobada, la política enmendada prohibiría a los oficiales de policía usar el aerosol contra los “individuos pasivamente resistentes y no violentos”.

Se espera que el Ayuntamiento vote sobre la propuesta este martes, dos días antes de la visita de Shapiro.

Traducción: Diana Cervantes

Si quiere leer esta historia en inglés, haga clic aquí

Copyright © 2017, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group