Columna: ¿Error de novato o estrategia premeditada? Las acciones del expresidente de la Junta Escolar del LAUSD todavía generan dudas en muchos

Las acciones del expresidente de la Junta Escolar del LAUSD todavía generan dudas en muchos

¿Debe un hombre que ha sido acusado de varios crímenes, incluyendo tres delitos graves, mantener su trabajo como miembro de la junta en el segundo distrito escolar público más grande del país?

El sindicato de maestros del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) piensa que no.

“Estos cargos son más que una distracción del trabajo que hay que hacer para poner a nuestros estudiantes en primer lugar”, señaló ayer en la sede del distrito la vicepresidenta del sindicato United Teachers Los Angeles, Cecily Myart-Cruz, en un virulento ataque contra el miembro de la junta Ref Rodríguez. “Hay que liderar con el ejemplo”, dijo. “Abstente de esta votación y renuncia a la junta”.

Sin embargo, Rodríguez no hizo ni lo uno ni lo otro. La semana pasada dimitió de la presidencia, pero mantuvo su banca en la Junta.

Rodríguez no carece de defensores. El jefe de una organización sin fines de lucro que aboga por las escuelas charter -que Rodríguez ha promovido- argumentó en un artículo editorial del Times que los cargos contra él son exagerados y que debe permanecer en la Junta. “Si las denuncias son verdaderas, Rodríguez claramente cometió un error de novato”, decía el artículo editorial, que consideró a Rodríguez como un novato político humilde, sincero y educado, que debe pagar multas si violó la ley pero no perder su trabajo.

¿Un error de novato? Aquí está mi opinión:

Si paras a alguien en tu primera noche como policía, olvidas poner el freno de mano en tu patrulla y luego la ves rodar sobre tu pie mientras escribes la multa, ése es un error de novato.

A Rodríguez se le acusa de tomar $26,000 de su propio dinero y redistribuirlo a través de un intermediario a 25 personas, en su mayoría amigos y familiares, quienes donaron $24,250 a su campaña de 2015 para la Junta Escolar.

¿Qué tal suena eso? ¿Un error de novato o una estrategia premeditada para esquivar la ley de campaña?

La oficina del abogado del distrito de Los Ángeles, que ha presentado 25 cargos de delito menor junto con los tres delitos graves, parece pensar que Rodríguez llevó a cabo una conspiración de lavado de dinero. Y esto es lo más interesante del caso: si Rodríguez se hubiera donado los $26,000 a sí mismo, eso habría sido legal porque no hay límite de cuánto puedes invertir en tu propia campaña.

De modo que esto deja a todos los que estamos hartos preguntándonos si Rodríguez -quien no ha admitido nada y cuyo abogado no ha devuelto mi llamada- quiso demostrar que tenía el apoyo de la gente común, no sólo de los grandes apostadores que abogan por las escuelas charter, entre quienes financiaron su campaña.

Si es así, aquí hay algunas sugerencias para futura referencia:

Consejo 1: si quieres que parezca que eres un candidato suficientemente fuerte para atraer donaciones de la gente trabajadora, trata de encontrar más personas trabajadoras que no sean parientes o empleados de la organización de escuelas charter que fundaste.

Consejo 2: los conserjes y los tutores no suelen donar entre $775 y $1,100 a los candidatos de la Junta Escolar, y cuando lo hacen, ello levanta sospechas.

Consejo 3: nunca, nunca, arrastres a tu propia madre a una trama estúpida y descabellada, incluso si tu apellido es Soprano. No hay manera de revertir ese tipo de mal karma.

Tal como expusieron los fiscales, Rodríguez cobró una inversión comercial y escribió el cheque de $26,000 a nombre de una prima, quien también ha sido acusada penalmente. Se sospecha que la mujer, administradora de la escuela charter que Rodríguez inició, depositó el dinero en una cuenta bancaria a nombre de los padres de Rodríguez. Los fiscales dicen que la madre de éste firmó 16 cheques para amigos y familiares que fueron mencionados como donantes a la campaña de su hijo.

Lo sé, uno es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad. Pero esto suena como un enorme “error” de novato. Y si eres alguien que se preocupa por las conversaciones incómodas en las reuniones familiares durante las fiestas, sólo agradece que no pasarás el Día de Acción de Gracias de este año con el clan Rodríguez.

Al renunciar a la presidencia, Rodríguez afirmó que sigue comprometido con “los niños primero” y que no quiere “servir como una distracción” para los colegas, maestros, directores y empleados.

Sí, fue un buen intento. Él es un blanco para los críticos, una carga para los defensores de las escuelas charter y, en realidad, no una distracción menor como miembro de la junta de lo que habría sido como presidente. Mientras permanezca allí, es inevitable pensar que un hombre que podría haber cometido uno de los crímenes más estúpidos de la historia local sigue tomando grandes decisiones sobre el bienestar de varios cientos de miles de estudiantes. “Si realmente crees en poner a los niños primero”, le dijo la profesora de escuela primaria Karla Griego a Rodríguez en la reunión del martes, “entonces haz lo correcto... Apoya a nuestros niños y renuncia”.

“Es vergonzoso”, me dijo por teléfono Karen Wolfe, madre y voluntaria del lado oeste de la ciudad, que organiza la participación de los padres en las escuelas del LAUSD. “En cada escuela donde entro, las personas están susurrando sobre esto”, agregó. También remarcó que el escándalo volvió incómodo pedirle a los líderes empresariales y a otros que se involucren en la recaudación de fondos u otras cosas; “no puedes pedir apoyo sin pedir disculpas por el distrito”, expresó.

El LAUSD realiza milagros a diario, porque en todo momento miles de personas hacen un trabajo sólido a pesar de los desafíos aplastantes y los tremendos fracasos en el liderazgo. En los últimos años se han sucedido el escándalo del iPad investigado por el FBI, la debacle del sistema de seguimiento de los estudiantes, una puerta giratoria en la oficina del superintendente y una guerra duradera entre las fuerzas charter y el sindicato de maestros, con contiendas para la junta escolar que son obscenamente caras y grotescamente despreciables. En mi humilde opinión, ninguno de los dos lados de esa guerra tiene todas las respuestas y el mayor fracaso colectivo es la falta de compromiso y colaboración.

Las elecciones de este año dieron a los impulsores de las escuelas charter su tan buscada mayoría. Entonces, los llamados “reformadores” entregaron la presidencia a Rodríguez, quien aparentemente no informó a ninguno de sus colegas que había estado bajo investigación durante dos años. Debe haber sido un error de novato.

En la reunión del martes, Rodríguez votó a favor de Mónica García, quien asumió la presidencia con una mayoría de un voto. La mujer se levantó de un salto, incapaz de contener su júbilo, y se deslizó en el asiento del presidente con una amplia sonrisa, como si esperara que empezara a sonar una banda.

Rodríguez estaba sentado tristemente, un tanto ido, atrapado en un limbo de su propia fabricación. Quizás pensaba que, para alguien en sus zapatos, la mejor de las malas opciones sería retirarse.

 

Traducción: Diana Cervantes

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