El progreso de los estudiantes detenido en las pruebas estandarizadas de California

Cuando California dio a conocer las nuevas pruebas estandarizadas, los expertos señalaron que las calificaciones mejorarían cuando los estudiantes se acostumbraran a ellas. Pero, después de tres pruebas, en lugar de mostrar familiaridad sus calificaciones se han estancado, especialmente en inglés y matemáticas.

Aproximadamente 3.2 millones de estudiantes de entre tercero a octavo grado y de onceavo tomaron los exámenes en la primavera. Este año, el 49% pasó el de inglés, comparado con el 48% en 2016. En matemáticas, el 38% de los estudiantes alcanzó o excedió el estándar del estado, comparado con el 37% de 2016. Las calificaciones de los alumnos de quinto grado cayeron ligeramente en inglés.

El año anterior, las puntuaciones de los estudiantes habían mejorado en ambas materias, incluso logrando que el superintendente estatal de Instrucción Pública, Tom Torlakson, viajara de Sacramento a Los Ángeles para realizar una conferencia de prensa y destacar los logros.

Este año, los funcionarios retrasaron los resultados de las calificaciones durante un mes, citando problemas con los datos. Torlakson publicó en una declaración que los resultados habían sostenido el progreso. “Estoy contento retuvimos nuestra mejoría, pero tenemos mucho más trabajo para hacer”, dijo Torlakson.

En 2015, el primer año en que California experimentó con los nuevos exámenes, el 44 % de estudiantes alcanzó los puntos de referencia en inglés y el 34 % lo hizo también en matemáticas.

“No me sorprende que no haya cambios”, aseguró Gregory Cizek, un experto de pruebas en la Universidad de Carolina del Norte, sobre los resultados de California. Cizek fue asesor técnico para el Smarter Balanced Assessment Consortium (Consorcio de Evaluación Equilibrada Inteligente), que desarrolló los exámenes para California.

En el pasado, expresó el experto, cuando los estados adoptaban nuevos exámenes estandarizados las calificaciones de los estudiantes aumentaban cuando ellos y sus profesores se acostumbraban al formato y las preguntas. Sin embargo, para él, las pruebas de California fueron “un animal diferente”. “Se requiere de cambios en las aulas para lograr mejoras”, dijo. “La aguja no se desplazará mucho si el modo en que se enseña a los niños no cambia”.

Por todo el estado, hubo una brecha drástica entre los resultados de las pruebas de los estudiantes negros y latinos y las de sus pares blancos, algo que los grupos de derechos civiles señalaron como la ilustración de las disparidades preocupantes en la calidad de la educación.

Al igual que sus compañeros de clase, los resultados en inglés de los estudiantes negros y latinos fueron básicamente como los del año pasado. En matemáticas obtuvieron un incremento leve, de aproximadamente un punto porcentual. De todos modos, sólo el 19% de los alumnos negros llega a las cuotas de referencia en esa materia.

“Decir equidad 10 veces seguidas no significa que uno se preocupe realmente por ello”, consideró Ryan Smith, director ejecutivo de The Education Trust-West, organización no lucrativa con base en Oakland enfocada en la igualdad educativa. “El estado no puede decir que se logró la equidad sin tener resultados y acciones para demostrarlo”.

En el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) los alumnos también obtuvieron resultados sin cambios en inglés y matemáticas y se quedaron atrás en relación con estudiantes del mismo grado del estado.

Este año, el 40% de los estudiantes del distrito lograron o excedieron el estándar estatal en inglés, comparado con el 39% en 2016. Aproximadamente el 30% del distrito pasó el examen de matemáticas estatal, comparado con el 29% del año pasado.

“Se está moviendo en la dirección correcta, pero no estamos completamente satisfechos con el aumento”, destacó Oscar Lafarga, director ejecutivo de la Oficina de Datos y Responsabilidad del distrito.

Las pruebas están basadas en un relativamente nuevo paquete de estándares llamados Common Core -tronco común-, que se supone que son más rigurosos e indicativos de qué tan preparados están los alumnos para la vida más allá de la preparatoria.

Las calificaciones son mucho menos inferiores que las de pruebas estandarizadas anteriores de California porque los exámenes son más difíciles. A fin de encontrar los puntos de referencia, los estudiantes tienen que demostrar no sólo habilidad, sino también dominio de la materia.

El estado retrasó la comunicación de los resultados durante casi un mes, aunque las escuelas y los padres tuvieron acceso a sus puntuaciones individuales en el verano. El vocero del Departamento de Educación estatal atribuyó la demora a una dificultad en el rastreo de las calificaciones de 25,000 estudiantes de educación especial de San Diego.

En la actualidad, los expertos de educación a escala nacional, y en particular en California, tratan de no enfatizar las calificaciones de las pruebas, sosteniendo que la confianza extrema de la generación anterior en ellas contribuyó a crear ambientes punitivos y animó a las escuelas a enseñar para los exámenes, a expensas del enriquecimiento de las vidas de los estudiantes y el aumento de su deseo de aprender.

California ha virado ahora en otra dirección, lejos de los números fríos, traduciendo los resultados de las pruebas en colores y presentándolos con otras medidas cifradas en el tablero escolar de California conocido como dashboard, el cual se supone que será la columna del sistema estatal para identificar y ayudar a mejorar a las escuelas con bajo rendimiento. Pero algunos de los miembros del Consejo Estatal de Educación sostienen que el tablero mostró poca urgencia para reducir la brecha racial en los logros, en parte porque las escuelas pueden fallar con ciertos grupos de estudiantes pero de todas formas mostrar promedio o calificaciones académicas altas.

A Samantha Tran, directora general de políticas de educación para Children Now, un grupo que cabildea y organiza a activistas en cuestiones infantiles, le preocupa que el estancamiento en los resultados de las pruebas signifique que el tablero pondrá a muchas escuelas en amarillo -el color correspondiente a neutro o promedio- en cuestiones académicas. “Vamos a ver mucho amarillo, mientras que en realidad las necesidades de nuestros estudiantes son altas”.

Si bien las pruebas estandarizadas siguen siendo polémicas en otros estados, los funcionarios de California sostienen que hicieron mucho para presentar las nuevas pruebas de forma que tengan un sentido más claro para los padres. Torlakson elogió los altos índices de participación del estado y remarcó que muestran “The California Way” (la manera californiana), un eslogan del Consejo de Educación Estatal que describe el énfasis en pruebas y en el nuevo sistema de responsabilidad. Menos del 1% de los estudiantes optaron por no tomar la prueba mediante una exención paterna.

 

Traducción: Diana Cervantes

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