Marjorie de Sousa: 'Me invitó a cruzar mis miedos y enfrentarme a mí misma’

Marjorie de Sousa habla de sus miedos, sus planes, su presente y su dolor por Venezuela

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la venezolana Marjorie de Sousa siente que tiene todos los elementos para ser feliz. Es madre soltera del pequeño Matías, tiene un buen trabajo, la compañía de su madre que sigue a su lado en su diario vivir, pero también una vida con altibajos. Y si vamos a ver... ¿Quién no los tiene?

Para esta actriz, la felicidad tiene cara de niño. “Hoy yo creo que tengo todo para ser feliz. Hoy tengo una razón que Dios me regaló y es mi hijo. La felicidad no son millones de dólares, ni mil cosas que tengas, la felicidad es cuando llego a la casa, cierras la puerta, me quito los tacones y me tiro al piso a arrastrarme por toda la casa, a jugar a las carreras, a fastidiar a mi mamá en la cocina, como un ser humano normal, esa es mi felicidad”, expresa con los ojos impregnados de brillo.

La joven actriz nacida en Caracas un 23 de abril, está proxima a celebrar su cumpleaños número 38 y aunque no tiene planes para el festejo, sabe que es momento para disfrutar lo que la vida le está dando en este momento… y eso es amor y trabajo. 

“Estoy emocionada con este proyecto y este personaje maravilloso de Sofía (Villavicencio). Una historia que mucha gente está viviendo hoy en día, a lo mejor no cruzando el muro, pero yo creo que como venezolana también te llega mucho al corazón. Hay muchos venezolanos saliendo de nuestro país buscando un futuro mejor y que no saben con qué se van a encontrar del otro lado del muro o en el otro país (al que emigran)”, señala la actriz venezolana en referencia a su protagónico en la nueva serie “Al Otro Lado del Muro” que transmite Telemundo y que se graba en Miami, México y Los Ángeles.  

Marjorie de Sousa, quien actualmente se encuentra viviendo entre México y Miami por los asuntos personales que vive a causa de la custodia de su bebé Matías, el que procreó con el también actor Julián Gil, dice que no importa en el país que se encuentre, mientras se sienta en casa. “Además porque agradezco que me hayan abierto las puertas y porque me abrazaron como si fuera de ellos, México y Estados Unidos, han sido países donde mi carrera se ha desarrollado y la verdad, no importa donde te encuentras, siempre te sientes extranjero”, dice en entrevista con Hoy Los Ángeles.

“Al Otro Lado del Muro” es una historia inspiracional y de nuevas oportunidades, muy preciso para la etapa en la que Marjorie se encuentra en estos momentos. “Muchísimo, la verdad que este es un proyecto que no sólo te invita a cruzar el muro para buscar algo mejor, sino que me invitó a cruzar mis miedos y enfrentarme a mí misma y a Sofía”, señala con sentimiento y luego se apresura en mencionar que “Sofía es uno de los papeles que más he disfrutado en mi carrera”.

“Es un personaje muy noble, de una mujer que, en este momento cuando ya soy mama, lo siento de un modo muy distinto (que si no lo fuera) al hacer un personaje con hijos. Es un personaje transparente, correcta y que la situación la oblige a escaparse para salvar su vida y la de sus hijos. […] Se enfrenta a una sociedad donde la señalan , la acusan de cosas que nunca hizo, literalmente la acaban y le toca renacer”, argumenta.

Señalada e identificada

Tomando en cuenta esta última frase, Marjorie siente que se identifica con esa situación, pues en su vida real ella también se ha sentido señalada por la sociedad y los medios cuando se puso en duda la paternidad de su hijo Matías, pues habían especulado que posiblemente el padre era el actor Gabriel Soto. “Yo creo que como mujer es un gran aprendizaje. Le debo muchas cosas, ella me ayudó a sanar muchas cosas, me ayudó a abrir nuevamente mis alas y a creer en mí. Sofía me regaló mucha fortaleza”, expresa en tono de agradecimiento.

Al igual que su personaje, Marjorie fue reina de belleza y también ha sido juzgada por la sociedad como lo es Sofía y a pesar de todo, se enfrenta con uñas y dientes para proteger a su hijo. Su personaje lo hace igual con su hija. “(Sofía) es de verdad una gran maestra y yo creo que cada vez que escribían cosas de ella, yo decía ‘wao, esto me está pasando a mí en este momento’. Es muy fuerte, pero también era bonito porque los capítulos que continuaban me daban una respuesta y yo me decía ‘¿qué pasa si yo hago esto?’”, expresa con un brillo especial en sus ojos.

“Una de las cosas que disfruto, es el darle vida a los personajes. Hay momentos en la vida que se parecen las historias, cosas que te están pasando y yo creo que ella llegó para salvarme. Me ayudó a enfocarme y darme el valor que tengo como mujer, como madre. Me ayudó a renacer, a sanar… ha sido mágico”, agrega con nostalgia la actriz conocida por sus papeles en telenovelas como “Sacrificio de mujer”, “Amores verdaderos” y “Hasta el fin del mundo”.

Hace muchos años, cuando Marjorie decidió salir de Venezuela en busca de nuevas oportunidades profesionales, ella sacó a su madre de ese país que hoy se encuentra sumergido en la barbarie y no es una exageración decirlo, pues se trata de un país con una tasa de inflación de cuatro cifras y con la tasa de delincuencia más alta del continente después de México. Hoy el único que está allá es su padre, un inmigrante portugués, como los miles de extranjeros europeos, en su mayoría italianos y españoles que emigraron a ese país. “Mi papá llegó a Venezuela con toda la ilusión del mundo y construyó su vida allá. Y hoy en día yo le digo a mi papa ‘tú tienes que salir de ahí’ y él me dice ‘yo no quiero hacer mi vida en otro lado que no sea mi país’ y te quedas como… wao. A mi mamá la saqué sin nada, se llevó una sola maleta y dejamos todo allá. Pero yo tengo esperanza y fe, yo creo que estamos viviendo un cambio muy fuerte, pero yo quiero creer que nosotros como venezolanos, como seres individuales, sin importar la nacionalidad que tengamos, podemos ser mejores seres humanos. Yo en las entrevistas lo repito, porque nos están enviando un mensaje de regresar a lo esencial, regresar a lo simple”, dice la actriz que en 1999 representó a Dependencias Federales en el Miss Venezuela.

Cambio de vida

A sus 37 años, Marjorie es una mujer joven que vive los cambios de una sociedad generacional que no es millennials. Le gusta estar informada, pero no cree que hay que sumergirse en las redes sociales para conocer el presente, ella tiene otra manera de ver las cosas. “Creo que la tecnología nos ha acabado un poco el cerebro y no ha hecho creer, idealizar y vivir historias de ficción. Y creo que debemos esconder un poco esto (el celular). Sí, debemos estar conectados y actualizados, pero también debemos regresar a lo bonito a lo simple. Salir a la calle a ver el atardecer. Yo hago mucho esto, me quito los zapatos y se los quito a mi bebé y lo pongo a que sienta la naturaleza, abrazar un árbol y eso es bueno también para tí. Hay que valorar el momento. La vida se pasa tan rápido y nosotros vivimos tan dormidos, creo que tenemos que hacer algo si queremos un futuro para nosotros”, dice la actriz que hace 17 años no regresa a Venezuela.

“Como venezolana, todo lo que haga lleva el sello de Venezuela, no importa el acento que tenga y no importa que se burlen de mí y me digan que hablo mexicano. Tengo 17 años fuera de mi tierra y me ha tocado hacer muschisimas cosas y hacer muchisimos esfuerzos para neutralizar el acento porque llegaba a una serie y me decían ‘no puedes hablar así’. Es que tengo un hablado muy rápido y cortamos palabras y es horrible, porque no nos entienden en algunas partes. Y espero que la gente, en vez de criticar tanto, vean que es un pedacito de Venezuela triunfando, porque allá hay muchisimo talento, no importa lo que hagas, si trabajas en television, si eres músico, cantante, si vendes arepa, no importa lo que hagas, pero lo que hagas, lo hagas con orgullo y bien”, señala la hija de doña Gloria Rivas.

“Yo llevo esa bandera y creo que en algún momento guardamos la esperanza de que podamos regresar al país que dejamos, lleno de amor, que a pesar de las lágrimas siempre sonríe”, dice aunque hoy tiene el corazón dividido en otros dos paises.

“Tengo mucho que agradecerle a México y a Estados Unidos, la verdad que este país me regaló lo más importante que es mi hijo y Estados Unidos me regaló el desarrollo y crecimiento como mujer y profesional. La verdad he aprendido mucho , cada día valoro más la cultura de otras personas, respeto a las personas, no importa de donde vengas ni la clase social que tengas, porque todos hacemos un esfuerzo para tener algo mejor en nuestras vidas y eso es respetable", agrega,

Como inmigrante, Marjorie siente impotencia que hoy la nueva administración vea a todos los latinos como delincuentes. “La mayoría de las personas, como en mi caso, fuimos a Estados Unidos por un futuro mejor, uno mejor para nuestros hijos, para poder brindarles educación, a lo mejor en nuestro países se les hacía un poco más difícil. Yo creo que el que se decide a salir es porque, como se dice en mi país, es porque quieres ‘echarle bol...’. Y como es posible que nos señalen en la forma que nos señalan a los inmigrantes por querer un futuro mejor, trabajamos el triple, no le estoy quitando méritos a los americanos para nada, pero como es posible que esté pendiente de acribillar a estas personas y no estemos pendientes del control de las armas”, cuestiona y agrega.

Tocando fibras sensibles

“Cómo es posible que te vendan un arma a un chico de 18 años y todo lo que está pasando dentro de Estados Unidos ¿qué? Entonces es como un contraste un poco extraño”, señala en referencia a los tiroteos que se vivieron a mediados de febrero en Florida, donde resultaron muertos 19 niños.

“La semana pasada estaba justo pasando por una escuela y me dije ‘diosito que no pase nada de lo que ha pasado ultimamente en los Estados Unidos con los niños, porque qué miedo. Ví a los niños saliendo y me les quedé mirando y sentí miedo como madre y una gran impotencia. En la masacre de Florida se murió un compatriota venezolano, un mexicano y otros americanos. ¿Qué se puede decir ante una situación así? Ojalá que cuando crezca mi hijo pueda ver una transformación positiva para la sociedad y la gente ya vivamos en un mundo un poco más armónico porque sí me da terror”, lamenta con la voz entrecortada.

Marjorie, madre de un bebé nacido en el 2017, dice que siente terror al pensar en las madres que perdieron a sus hijos en el tiroteo. “Como madre es una fibra muy sensible. Tú entregas tu vida a esa persona que no importa la edad que tenga, es tu hijo. Y nada mؘás pensar de que no va a regresar, porque un loco le disparó, porque también sufrió de bullying. Nosotros también somos culpables porque debemos crear bases sólidas dentro del hogar”.

Un mensaje a Venezuela

Para finalizar y de cara a las elecciones presidenciales en Venezuela que se pospusieron de abril para mayo 2018, Majorie se vé en la necesidad de enviar palabras de aliento a sus compatriotas.

“Más que un mensaje en mi país, me tengo que quitar el sombrero, lo aplaudo y les digo que los respeto enormemente por lo que han hecho. Hay imagenes de la gente bañandose en el río Guaire, ¿quién lo iba a decir? Que la gente te diga" 'estoy guardando comida, no sé si mañana vaya a tener’. No consigo, pan, nada…' Un país tan rico... un mensaje sería que no debemos caer, que debemos ser fuertes. Ellos están trabajando por un futuro para ellos. Nosotros desde donde estémos no quiere decir que no nos duele y que no trabajamos para eso, creo que hay mucho movimiento de gente que vive fuera, apoyando y llevando cosas al país y apoyando para exista un movimiento positivo en este tema. El hecho que no lo digamos no significa que no lo hagamos… Que sean fuertes, que no se cansen, que luchen por lo que quieren. Aplaudo y les digo que lo siento por todas esas personas que han perdido a sus seres queridos, por esta guerra tan horrible que vivimos actualmente”, concluye.

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