Música

Los Caifanes no se detienen

El cantante y guitarrista Saúl Hernández no deja que las críticas lo afecten

Desde que Caifanes se reunió en el 2011, luego de una separación de 16 años, la banda ha tenido incesantes presentaciones, las mismas que, sumadas a la constante actividad solista de su líder Saúl Hernández, hacen probablemente que el aludido sea uno de los rockeros más trabajadores de la escena latina.

De hecho, en estos días, el cantante y guitarrista ha estado presentándose por todos los Estados Unidos tanto con su legendaria banda (que llega esta noche al Nokia Theatre de LA Live) como de modo individual, lo que da sin duda cuenta de su vigencia, sobre todo porque lo último ha sido consecuencia natural de un nuevo trabajo en estudio, “Mortal”.

Pero esto no quiere decir que todo el mundo se encuentre rendido ante sus pies; los comentarios sobre el mal estado de su voz en algunos conciertos no se han detenido, y tampoco faltan los que cuestionan que Caifanes siga de pie tras la salida de su emblemático guitarrista Alejandro Marcovich en abril del año pasado.

Pero Hernández se siente completamente tranquilo con su conciencia y con los innegables aportes que le ha dado al mundo del entretenimiento. “Tengo más de 150 canciones en total, y eso me permite a veces hacer conciertos de tres horas y media”, nos dijo él mismo a través de una conexión telefónica con Ontario, una de las paradas de la gira.

“No tengo tiempo para distraerme; cuando actúo como solista, lo hago de manera honesta, tratando siempre de profundizar mi búsqueda como músico”, agregó. “Y lo de Caifanes es un universo hecho, con una dinámica conocida que no tengo que pensar mucho, pero que es también muy hermosa y que estamos disfrutando como si fuéramos quinceañeros”.

Además, a diferencia de los artistas que se desentienden del mundo a su alrededor, Hernández continúa interesado en las causas sociales, como sucedió a principios del mes pasado, cuando encabezó en el DF el celebrado concierto de apertura de las oficinas de Amnistía Internacional en su país.

Y no ha dejado tampoco de lado los reclamos por lo sucedido en Ayotnizapa durante sus presentaciones, pese que algunos comentarios que se encuentran en Internet digan que lo hace para llamar la atención. “La unión es la fuerza; ni importa lo que comenten, sino el compromiso que tienes contigo mismo y con tu sociedad”, enfatizó.

“El único comentario importante es el que llevas en tu corazón; fuimos, somos y seremos un grupo y tenemos un compromiso con nosotros mismos, por lo que el verdadero combate se encuentra frente al espejo”, agregó. “Si le hiciéramos caso a todo lo que se dice, terminaríamos en el psiquiatra, y no se trata de eso, sino de fortalecer tu carrera y tratar de crecer. Vamos a proteger lo que tenemos”.

Pese a que Marcovich era para muchos un elemento esencial del sonido de Caifanes, nuestro entrevistado asegura que nunca pensó en deshacer a la agrupación luego del intempestivo retiro del guitarrista. “Caifanes empezó como cuarteto, y cuando esto sucedió, decidimos seguir como empezamos”, afirmó. “Todo tiene una razón en la vida; sigo sin entender muchas cosas, pero cada quien juega al ajedrez como quiere. Por mi parte, quiero concentrarme en lo que tengo por delante”.

De todos modos, cuatro años después del reencuentro, Caifanes le debe todavía a sus fans un álbum nuevo en estudio. “Queremos hacer un disco que nos mueva el tapete y que nos encante; si es así, es de esperar que el efecto en el público sea semejante”, comentó. “Hemos estado ensayando nuevas canciones, pero es muy pronto para hablar de ellas y para dar títulos”.

 

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