Así fue el regreso de Enrique Iglesias y Pitbull al Staples Center de Los Ángeles

'Enrique Iglesias y Pitbull Live' llegó al Staples Center de Los Ángeles con un espectáculo explosivo pero...

No es la primera vez que Enrique Iglesias pretende darle la vuelta al mundo con Pitbull, de hecho, la primera fue hace cinco años con el tour "Euphoria" que los llevó a recorrer Estados Unidos y Australia con un total de 32 show, donde más de 400 mil fanáticos fueron a verlos. Luego repitió con el tour Sex & Love y el Staples Center fue una de esas plazas que visitó en ambas giras y anoche los volvió a recibir por tercera ocasión con un lleno total.

Enrique siempre suele invitar a sus giras a estrellas consagradas como Jennifer López, Paulina Rubio, Romeo Santos, Wisin y Yandel, pero también lo ha hecho con talento juvenil cuando comienzan a tener nombre en el ambiente musical como fueron en su momento Prince Royce y J Balvin; y ahora lo hace con los muchachos de CNCO que abrieron este sábado su espectáculo en el coloso del LA LIVE de Los Ángeles.

Los pupilos de Ricky Martin y Wisin, fueron los encargados de calentar la noche con sus ya conocidos temas por la audiencia femenina que los recibió con entusiásmo. Y con temas como "Tan fácil", "Reggaeton Lento", "Para enamorarte", "Quisiera" y su nuevo sencillo "Hey DJ", abrieron una velada que terminaría ser larga, pero no por el repertorio de Pitbull y Enrique, sino por las enormes pausas que se dieron entre sus presentaciones.

A diferencia del show que pudimos ver la semana pasada de Gloria Trevi y Alejandra Guzmán donde ambas compartieron el escenario sin caer en protagonismos, aquí la historia fue otra.

Pitbull abrió su espectáculo como siempre ha sido su costumbre. Lleno de luces, efectos especiales, humo, fuego, imagenes caribeñas, de mujeres en traje de baño, mar, playa, lujos, lanchas, aviones, excesos y lo que no pueden faltar son las rubias y morenas esculturales bailando a su lado. De hecho, nos preguntámos ¿qué sería de su espectáculo sin esas chicas en el escenario?

No se puede negar que la música de Pitbull ha logrado penetrar en la audiencia de ambos mercados donde ha compartido créditos con estrellas como Christina Aguilera, Jennifer López, Marc Anthony y otras muy conocidas entre anglos e hispanos.

Sin embargo, hay que estar claros que su estilo ha sido revolcar éxitos consolidados y los ha llevado a un estudio para reproducirlas con nuevos sonidos bailables y esto le ha resultado. Hoy ha recorrido el mundo entero y ha reunido a dos generaciones, la primera que conoce el tema original y la segunda que acaba de oirla en la radio con el sonido que encuentra en las discotecas.

En esta gira, Enrique Iglesias vuelve hacer mancuerna con Pitbull para realizar un recorrido por Estados Unidos, que comprende 35 ciudades, donde Chicago sirvió de sede para el arranque.

Pero la noche del sábado el turno fue para el Staples Center con un Pitbull igual que siempre. De hecho, el vestuario y coreografía no incluye mayores novedades.

Quizás el orden de los temas es la novedad para esta gira y su mensaje de apoyo a los hispanos frente a un intolerante gobierno de la actual administración en este país, del resto no vemos cambios de las anteriores giras que lo hemos pudido ver desde el 2012.

La producción es costosa, definitivamente, y se nota en el escenario que incluye una enorme pantalla digital, una plataforma con diseño en T, un pasillo mecánico con caminadora estilo gimnasio, mucho humo, rayos lazers, confetti, antorchas de fuego y efectos especiales que acompañan al DJ, las ocho bailarinas, un percusionista y un baterista. Todo lo necesario para poner a vibrar a sus fans y así complementar las canciones de Mr. 305 y las pistas de sus invitados ausentes.

En la espera
Luego de un show de menos de una hora, llegó una pausa de casi 30 minutos, los "necesarios" para ver repletos los baños y largas filas en las ventas de licores.

Luego fue el turno para el más esperado de la noche. Enrique ha dicho que tiene una rutina previa antes de salir a un escenario, toma té de jengibre para estar calmado y para aclarar la garganta, pero al parecer anoche no tuvo tiempo de tomarlo. Algo le pasaba a su voz, pues se notaba algo lastimada y el público lo notaba. Sin embargo se lo perdonaban y eran ellos los que en la mayoría del tiempo cantaban en los coros y estrofas. De hecho, Enrique se los pedía con gestos y euforia, el público le respondía a todo pulmón.

Entre concierto y concierto, Enrique dice que suele dormir mucho, porque la adrenalina que gasta en cada uno de ellos "equivale a tres días de gimnasio". De hecho duerme tanto que prefiere no dar entrevistas ni siquiera por teléfono y requiere que le manden las preguntan por email a través de terceros.

Eso sí, una vez que se sube al escenario, no para de ir de un lado a otro. Corre, salta, se sube a las plataformas con energía y se acerca a su público sin miedo. Y hasta valientemente su baja a abrazar y besar a su audiencia. Lo hace con la misma valentía con la que se ha atrevido a fusionar su estilo pop con la bachacha y el reggaetón logrando una modalidada que aunque no lo quiera aceptar, es el pionero y que ahora le está funcionando a otros que han sabido sacarle provecho a nivel global, si no vean a Fonsi y Daddy Yankee con "Despacito".

"Súbeme la radio", el tema de este verano, es con el que abre fuego en su gira "Live" el hijo de Julio e Isabel Preysler.

Y con el volúmen muy alto, Enrique levanta de sus asientos a la audiencia femenina y masculina que llenan a capacidad el recinto más famoso de Los Angeles.

La dosis de adrenalina continúa en inglés con "I am a Freak" y luego con las palmas arriba invita a todos a que lo sigan con "I Like How it Feel" que es recibido con enormes antorchas de fuego.

Luego la gente se pone a bailar con un intro a ritmo de cumbia para darle paso a su súper éxito "Duele el corazón", otra de sus fusiones con el género urbano que hizo con Wisin y que ha logrado formar parte de las 100 canciones de la cartelera Billboard desde comenzó a hacerlo en 1999 con "Bailamos", tema que continuó en su repertorio de anoche y que le daba apertura a ritmo de cajón y una bailarina que mostraba su alma española a flor de piel.

El romanticismo se hacía presente cuando cruzaba todo el recinto y se subía a una tarima en la parte de atrás para complacer a la audiencia de que lo tenía hasta antes de ese momento en lo mas lejos del recinto. Ahora estaban en primera fila.

"Gracias a Mr. 305 y CNCO", dijo al subirse al segundo escenario que tenía una mesa con una botella de whisky y un shots que curiosamente no tocó y quizás fue porque su garganta de mostraba algo afectada, pues regularmente en sus conciertos se echa unos tragos en compañía de uno de sus fans que lo sube desde el público.
Desde ahí interpretó "Loco" que originalmente grabó con Romeo Santos, pero esa noche lo hacía con su corista a quién abrazaba fuerte durante su interpretación.

Con "Cuando me enamoro", se vivió uno de los momentos más especiales de la velada porque al cruzar de un escenario a otro entre el público, muchas de sus fans pudieron cumplir su sueño de abrazarlo y besarlo. Helen Solís, de Ontario, California, fue una de las afortunadas al decirnos que "me encanta Enrique y hoy he cumplido mi sueño de tocarlo a la cara y darle un beso", nos dijo emocionada a la salida del Staples y recordando que no importaba cómo se había mostrado la voz de Enrique esta noche.

Después con "I Just Wanna be with You", el madriñeño ponía a vibrar a la audiencia en medio de los efectos de humo y la pasarela movible. Así llegaban "Escape" y "Tonight" (que originalmente grabó con Ludacris).
Por supuesto, no se olvidaba de su público ubicado en las alturas del recinto. A ellos los saludó en varias ocasiones y ellos les correspondieron con ovaciones.

Con un hoodie azul oscuro, Enrique le dio voz a "Hero" y atravesó el Staples hacia el otro escenario antes de levantar de sus asientos a todas las almas presentes con "El perdón", el tema que popularizó junto a Nicky Jam y que lo colocó una vez más en las carteleras de Billboard.

Su energía era tan intensa que desgastaba de un lado a otro, mientras sus fans lo premiaban con una lluvias de brasieres, lo cuales los tomaba y luego los lanzaba al otro extremo del escenario.

Luego puso a cantar a todos a capella ese mismo tema, logrando un momento de complicidad que se hacía muy atractivo para los presentes.

El momento del cierre se acercaba y fue con "Bailando", el éxito que grabó con Gente de Zona y Descemer Bueno, que comenzó a despedirse, pero con "I Like It", el artista español dijo adiós a sus fieles seguidores en medio de una lluvia de enormes globos blancos que caían del techo con las iniciales de Enrique Iglesias y confetti blanco que bañaba a la audiencia de pies a cabeza. 

Su gira continúa el 14 de junio en el Talking Stick Sports Arena de Arizona, el 16 de junio por el  American Airlines Center de Texas, el 17 de junio en el AT&T Center de San Antonio, el 18 de junio en el Toyota Center de Houston, el 22 de junio en el Amalie Arena de Tampa, entre otras ciudades de la Unión Americana. 

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