Stephen Rothman, el director de la obra ‘Latina’, es un anglosajón enamorado de nuestra cultura

Debido a su aspecto y al idioma que maneja, nadie en su sano juicio lo confundiría con un hispano; pero lo cierto es que Stephen Rothman, oriundo de Nueva York, quedó fascinado con la cultura latina desde que se mudó a Los Ángeles a fines de los ‘70 y, además de ver las funciones originales de la emblemática obra teatral chicana “Zoot Suit”, se enamoró de una de las actrices del reparto, Alma Martínez.

“En esos momentos, no se sabía todavía en lo que se convertiría esa obra, pero a mí me dejó muy impresionado”, le contó a HOY el experimentado director de teatro. “Después me casé con Alma, lo que me permitió descubrir el Sur de California de una manera completamente inusual para un hombre blanco que venía de la Costa Este”.

Rothman empezó a trabajar en el mundo de las tablas en Sarasota, Florida, ciudad a la que se mudó siendo muy joven y que en esos momentos no contaba prácticamente con una población latina, por lo que trasladarse a L.A. cambió su perspectiva de las cosas. “Se me abrieron las puertas de un mundo que hasta ese momento me había resultado completamente desconocido”, reconoció.

Y todo eso tiene que ver con su nuevo trabajo de dirección en “Latina”, el prometedor montaje que se presenta desde esta noche hasta el 12 de noviembre en State Playhouse de Cal State LA (5151 State University Drive, Los Ángeles, CA 90032), donde viene trabajando desde hace 16 años y donde ha comandado ya cerca de 10 puestas en escena.

“Yo estaba dando como maestro dos clases de actuación en las que la mayoría de los estudiantes eran mujeres latinas, y ellas me decían que no lograban encontrar obras que hablaran realmente de sus experiencias”, retomó Rothman. “Entonces, me acordé de esta, ‘Latina’, que se hizo en 1980 y que yo vi durante su temporada original, pero cuyo libreto estaba incluso fuera de circulación”.

Finalmente, consiguió una copia usada que alguien había robado de una biblioteca, y decidió que esta era la propuesta que quería llevar a las tablas. “Con todo lo que estaba pasando debido a Donald Trump, me pareció que se trataba de un texto absolutamente relevante que mantenía además su vigencia, por lo que insistí mucho en estrenarlo antes del día de las elecciones”, prosiguió.

“Por otro lado, me recordaba lo que había visto en esos años con Alma, Edward James Olmos y Lupe Ontiveros”, agregó. “Cuando estaba con Alma [ahora su exesposa], era testigo de la frustración que ella sentía cuando se ponía a revisar los guiones que le llegaban a nuestra casa. ‘¡Otro papel de empleada doméstica!’, gritaba”.

“Latina” fue la primera obra de la reconocida dramaturga Milcha Sánchez-Scott, quien se basó en sus propias experiencias como recepcionista de una agencia de empleos para darle vida a la protagonista Sarita, quien intenta abrirse paso en el Hollywood de los ‘80 pero se enfrenta constantemente a respuestas de rechazo que la califican de “demasiado exótica” como para asumir papeles normalmente asignados a actrices blancas, lo que la lleva a tratar de olvidar sus raíces.

“Lo interesante para mí es que, en cierto sentido, esta es una obra bilingüe, quizás 65 por ciento en inglés y 35 por ciento en español, donde la autora usó elementos del realismo mágico para permitir que el personaje principal hable con el público o que las acciones se trasladen a su lugar de origen en Juárez y a su antigua escuela en Cerritos”, describió Rothman.

De las 18 personas que conforman el reparto, 13 son latinas (12 de ellas mujeres); y por ese lado, Rothman sabe que su presencia en la producción es inusual. “De todos modos, cuando llego a los ensayos, no me siento como el blanco que está dirigiendo esto; soy un ‘gabacho’ y nadie lo va a cambiar, pero pienso que he estado involucrado con esta comunidad por tantos años que tengo de algún modo el derecho de encargarme de una obra en la que creo mucho, pese a que, inicialmente, se me ocurrió llamar a Alma para que la dirigiera”, reconoció.

Está claro que él mismo se encuentra fascinado con los latinos de manera positiva, por lo que nos llamó la atención descubrir que llegó a dirigir en algún momento una obra en la que actuó ni más ni menos que Pete Wilson, el político detrás de la polémica Proposición 187, que pretendía quitarle a los indocumentados la posibilidad de usar servicios de salud y de acudir a las escuelas; y lo hizo justamente cuando este era gobernador de California.

“Fue para una sola obra destinada a recaudar fondos, y la verdad es que tanto él como su esposa -que también estuvo en la obra- se portaron muy bien”, precisó Rothman. “Pero yo nunca dirigiría a Donald Trump, ni siquiera desde la acera del frente; lo que ha dicho sobre los inmigrantes es simplemente repugnante, y espero obviamente que no gane el martes que viene”.

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