La Roca se enfrenta a un desastre mayor en "San Andreas"

En "San Andreas", hay una implacable serie de terremotos de Los Ángeles a San Francisco.

Dwayne Johnson ha dado vida a grandes héroes en los últimos años. Sus personajes han abatido a criminales locos y a imperios malvados. Ha aplastado a un ejército de hormigas bravas con la barbilla y ha logrado incluso escapar de un molde de yeso. Pero ni siquiera "La Roca" puede evitar un terremoto.

 En "San Andreas", la nueva cinta de desastre de Hollywood, la famosa falla geológica de California ocasiona una implacable serie de terremotos de Los Ángeles a San Francisco.

 La fisura de más de 1.300 kilómetros (810 millas) no tendrá las motivaciones maniacas de Ultrón o el hambre de un dinosaurio creado genéticamente, pero como villana de una megaproducción cinematográfica, tiene la distinción de ser una amenaza real para mucha gente.

 Esa es parte de la razón por la cual ha demostrado ser un enemigo convincente. Ya sea detonada por causas naturales en "Earthquake" ("Terremoto") de 1974, o usada como una amenaza para destruir Silicon Valley en "A View to a Kill" ("007: En la mira de los asesinos"), o incluso como un medio para los sueños inmobiliarios de Lex Luthor en "Superman", el drama inherente y omnipresente resuena con la gente afuera de California.

 "San Andreas", dirigida por Brad Peyton y cuyo estreno es este viernes, imagina el posible desenlace del terremoto más grande de la historia. Edificios se derrumban y se incendian, puentes colapsan mientras el personaje de Johnson, el socorrista Ray y su distanciada esposa Emma (Carla Gugino), recorren la costa tratando de salvar a su hija (Alexandra Daddario).

 "Creo que como seres humanos estamos constantemente fascinados por el deseo de controlarlo todo y el saber que no podemos hacerlo. Nada como la madre naturaleza para recordárnoslo", dijo Gugino.

 Mientras el equipo de "San Andreas" señala rápidamente que el filme, escrito por el guionista de "Lost" Carlton Cuse, tiene como fin primordial emocionar y entretener, todos han tenido algún susto con un terremoto. Algunos incluso se inspiraron en la cinta para prepararse mejor ante un eventual sismo.

 De hecho, la historia se originó con verdaderas experiencias de Beau Flynn, que en 1994 vivió el terremoto de Northridge apernas tres semanas después de haberse mudado a Los Angeles.

 El seísmo de magnitud 6.7 sacudió hasta al más experimentado residente de California. Pero al recién llegado de Miami de 24 años le cambió la vida.

 "Fue una sensación tan extraña", dijo Flynn, quien recordó tanto el terror que sintió como la abnegación inmediata de los vecinos que salieron a ayudar en lo que podían. Ahora Flynn mantiene un kit de emergencia en el auto, por si acaso.

 A diferencia de muchas películas sobre desastres, "San Andreas" muestra a una familia bastante excepcional, que está tan equipada como se puede para lidiar con los retos de un acontecimiento de esta magnitud, incluido un tsunami de 15 pisos que se dirige directamente hacia San Francisco.

 "Realmente quisimos incluir cosas reales para tratar de ayudar a la gente a saber qué hacer", dijo Flynn. "Todo el concepto es 'para, cúbrete y agárrate'. Métete debajo de algo y sujétate a algo seguro".

 Por su parte, Johnson se preparó para el filme entrenándose con CareFlight, un servicio de emergencias sin ánimo de lucro con sede en Australia.

 "Fue una experiencia aleccionadora para mí. En el pasado he tenido la oportunidad de interpretar a tipos geniales bastante buenos en lo que hacían, pero con algo como esto estamos interpretando a verdaderos hombres y mujeres del día a día", dijo. "Ante la adversidad, cuando todos estamos escapando, ellos vienen corriendo y volando para enfrentar el peligro".

 Las cosas realmente se cristalizaron para Johnson luego que llevó a su familia a ver el filme.

 "Generó un largo diálogo entre nosotros, un diálogo muy divertido" que incluyó la realización de simulacros, dijo el actor.

 Uno de ellos, relató, se basó en la interrogante de qué sucedería si parte de la familia estuviera en el segundo piso de su casa al momento de un terremoto masivo. Sacaron un cronómetro, enviaron a la mitad de la familia para arriba y comenzaron.

 "Se convirtió en un gran desastre de risas. '¡Estás un poco lento! ¿Qué estás haciendo?''', dijo Johnson entre risas.

 "Como familia, creo que estamos tan preparados como podemos para algo como esto", añadió. "Así de simple como suena, se trata de agarrarse de algo estable".

 Sólo no confundan a "La Roca" con una roca de verdad.

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