‘On Your Feet!’ es una versión convenientemente pop y absolutamente entretenida de la vida y los logros de los Estefan

El universo latino se encuentra lleno de celebridades musicales, pero cuanto se trata de estrellas que hayan sido esenciales en lo que respecta al ‘crossover’ y el salto a la gran industria en inglés sin perder por ello su identidad, Emilio Jr. y Gloria Estefan son probablemente los primeros que vienen a la mente debido a su papel precursor y al impresionante éxito que lograron en las ondas radiales.

Por ese lado, y en vista de lo llamativos que eran los espectáculos que presentaron primero bajo el formato grupal de Miami Sound Machine y luego a través de la carrera solista de Gloria, usarlos como protagonistas de un musical de Broadway era algo absolutamente lógico; y eso es lo que ha sucedido justamente con “On Your Feet!”, un montaje de alto nivel que se encuentra de gira y que debutó ayer en el Pantages de Hollywood, donde permanecerá hasta el 29 de julio.

Para dejarlo en claro, la obra no hará que quienes rechazan el estilo absolutamente comercial de la codiciada pareja empiecen súbitamente a admirarlo luego de verla, porque recurre permanentemente a la reconstrucción de unos hits que muchos fans de la música siguen considerando de lo más plásticos. Sin embargo, curiosamente, es esa misma circunstancia la que hace que la producción mantenga por lo general un tono ligero y festivo que la vuelve grata y tolerable a pesar de que se extiende por cerca de dos horas (sin considerar el intermedio).

No se trata tampoco de que el drama brille por su ausencia. Cualquiera que esté mínimamente familiarizado con la historia de Gloria habrá escuchado sobre el terrible accidente que sufrió en 1990 y que estuvo a punto de dejarla incapacitada; además, el libreto de Alexander Dilenaris se  mete de lleno no solo en las complicaciones que ella misma atravesó al tener un padre postrado en cama debido a la esclerosis múltiple, sino también en las fuertes discusiones que tuvo con su temperamental madre, plasmadas sobre todo en una destacada escena donde se lucen particularmente las intérpretes Christie Prades (Gloria) y Nancy Ticotin (su madre, llamada del mismo modo).

En ese sentido, Emilio se encuentra mucho menos desarrollado, porque se nos muestra únicamente un breve ‘flashback’ en el que aparece de niño durante su dolorosa partida de Cuba. Pero esa falta se ve compensada por la avasalladora presencia de un personaje carismático y locuaz que no se calla nada pese a su marcado acento y que es tremendamente divertido, lo que tiene mucho que ver con la animadísima interpretación del mexicano Mauricio Martínez, quien asume con destreza las inflexiones del habla cubana.

En ese sentido, Emilio se encuentra mucho menos desarrollado, porque se nos muestra únicamente un breve ‘flashback’ en el que aparece de niño durante su dolorosa partida de Cuba. Pero esa falta se ve compensada por la avasalladora presencia de un personaje carismático y locuaz que no se calla nada pese a su marcado acento y que es tremendamente divertido, lo que tiene mucho que ver con la animadísima interpretación del mexicano Mauricio Martínez, quien asume con destreza las inflexiones del habla cubana.

El Emilio real, que además de ser músico es un solicitado productor, no es monedita de oro, y no faltan quienes lo culpan de que la música hispana se haya refugiado con tanta insistencia en unos terrenos extremos del ‘mainstream’ de los que no se había podido librar y que han motivado de un modo u otro visiones estereotipadas de nuestra comunidad. De hecho, en esta obra, él mismo es mostrado a veces como un cliché andante, aunque el tono generalmente cómico del relato, acentuado por divertidos intercambios familiares, justifica la decisión.

En todo caso, el aspecto más importante de su personaje en los tiempos que atravesamos es el encendido discurso que ofrece ante un ejecutivo discográfico que rechaza la promoción de una de sus canciones. “Este es el modo en el que luce América”, le increpa al empresario, usando una expresión que se produjo supuestamente hace muchos años, pero que se opone al país del pasado al que Donald Trump quisiera regresar. Este momento despertó una ovación impresionante por parte de la audiencia, lo que demostró la vigencia de su mensaje.

Además, los musicales no se distinguen precisamente por su profundidad, y el hecho de que hayamos hablado tanto de estos detalles es una prueba de que “On Your Feet” ofrece más de lo que se esperaba. Finalmente, más allá de que uno guste o no de la música de los Estefan, esta se encuentra presentada de manera absolutamente espectacular y ciertamente colorida, además de estar interpretada por un grupo cuyo profesionalismo en el área vocal y en el baile resulta incuestionable.

Y hasta los puristas de la música cubana que se espanten ante los sonidos de la Florida encontrarán por aquí algunos momentos de gozo, como la memorable secuencia en la que la madre de Gloria aparece cantando un son tradicional en un club de La Habana y el momento en el que los Estefan se dan su primer beso bajo el influjo de un trío de boleros igualmente clásico.

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