Imágenes de la partida en una muestra de arte oaxaqueño

Muchas de las obras presentes fueron hechas por mujeres de la zona

Marietta Bernstorff ha tenido un curioso recorrido. Nacida en la Ciudad de México como producto del vientre de una mujer germano-mexicana que la crió por su cuenta (por lo que lleva sólo su apellido) y residente de Chiapas durante su niñez, se trasladó luego a Mississipi debido a un trabajo de enseñanza conseguido por su madre y estuvo más adelante en Arizona y Los Ángeles, antes de regresar a su país de origen. 

“Me quedé en Estados Unidos cerca de 35 años, por lo que se me podría considerar ‘pocha’; pero decidí volver porque había conocido a mi actual compañero y estaba interesada en el estallido del movimiento zapatista, lo que me llevó a instalarme en Chiapas durante ocho años, aunque ahora mismo vivo en Oaxaca”, nos explicó.

Cuando llegó a Los Ángeles, a principios de los ’90, Bernstorff ya tenía experiencia en la curadoría de arte e interés en los temas sociales, por lo que aceptó con gusto la colaboración propuesta por Judy Baca, directora artística de SARC [Social Public Art Resource Center], una institución angelina abocada al empleo del arte como herramienta de denuncia.

“Estuve con ellos hasta el 93, trabajé con Self Help Graphics [otra asociación cultural local] y la Universidad de Pomona y después de eso regresé a México”, prosiguió la curadora. “Desde el 2001, me metí mucho en el mundo del arte de Oaxaca, y lo que me interesa ahora es traer dichos proyectos hasta aquí”.

Eso la llevó restablecer lazos con SARC, destinados a exportar la exposición “Nuevo Códice: Oaxaca”, que acaba de concluir su paso por el Museo de Arte Popular de la Ciudad de México, y que se centra en obras hechas por mujeres de un pueblo llamado San Francisco Tanivet, ubicado a unos 40 minutos de la capital oaxaqueña, al que accedió a través de un programa de madres.

“Está en la zona turística; todos a su alrededor son zapotecos, pero ellos no, sino que son más bien mestizos”, dijo Bernstorff. “Se han visto muy afectados por la migración; más de la mitad de su población vive aquí en Los Ángeles”.

Ella recuerda que el lugar no tenía precisamente demasiado desarrollo artístico, hasta el punto de que sus habitantes no sabían ni siquiera bordar. “Como el gobierno no nos ayudaba, establecimos una red de apoyo femenino para conseguir los materiales que nos permitieron enseñarle a estas mujeres a hacer arte sobre tela, y tras cinco años, ellas tienen la capacidad de usar la misma tela como si fuera un lienzo de pintura, lo que les ha permitido contar historias del campo y de la migración”, detalló.

“Estamos hablando de madres sin padres y sin hijos, a los que no habían visto en mucho tiempo, y que muchas veces eran amas de casa a tiempo completo; el arte empezó a ayudarlas psicológica y emocionalmente, y cuando empezaron a vender sus obras, se sintieron incluso más orgullosas”, describió.

Las 19 piezas que conforman la exhibición, cuyo debut en Los Ángeles es este sábado, incluyen no sólo creaciones de las pobladoras de Tanivet, sino también muestras del talento de colaboradores de zonas aledañas, como un video y una serie de fotografías hechos por otros pero enfocados en esta comunidad.

Y no hay que dejar de lado la presencia de Lapiztola, un joven colectivo  que, en palabras de la curadora, se encuentra compuesto por “algunos de los mejores muralistas que tenemos”. “Todo el mundo aquí estará hablando de la migración, porque prácticamente todos los oaxaqueños tienen un pariente que se ha ido debido a que, a pesar de nuestra inmensa riqueza cultural, las oportunidades son muy escasas”, afirmó.

“Finalmente, la intención de esto es despertar interés en la necesidad de una la ley de reforma, porque no podemos seguir como estamos; la gente está trabajando bajo condiciones muy difíciles y las familias están sufriendo”, concluyó.

Disparo al corazón

Rosario Martínez es parte del Colectivo Lapiztola, que se ha venido enfocando en una línea social desde el 2006, luego de que se diera una revuelta en Oaxaca, de donde ella misma es originaria.

“La intención inicial no era hacer arte callejero, sino apoyar el movimiento como activistas; pero de una cosa pasamos a la otra, y terminamos en la gráfica urbana, que se basa en el manejo del esténcil pero tiene una propuesta de cambio”, nos dijo la muchacha, que estudió diseño y grabado e integra el  colectivo al lado de Roberto Vega y Yankel Balderas.

Para ella, que ya ha trabajado anteriormente en el Sur de California, traer esta muestra es particularmente importante, porque la vinculación entre Oaxaca y Los Ángeles es muy estrecha. “Yo también tengo familia que vive por aquí”, nos comentó. “Y es necesario que la gente de esta ciudad se de cuenta de que existen allá varios artistas que están trabajando piezas vinculadas a la situación”.

En SARC, Lapiztola llevará a cabo lo que denomina “una intervención de la fachada” del edificio, es decir, la creación de varias piezas que serán a veces inéditas y que, en un caso, reproducirán el mural hecho ya en el DF bajo inspiración de los niños de Tanivet.

“Muestra a un niño que lanza un avioncito de papel, porque trabajamos con la idea de que escribieran cartas para sus familiares ausentes y las enviaran de este modo simbólico hasta ellos”, precisó Rosario.

NUEVO CÓDICE: OAXACA

Cuándo: Del 23 de mayo al 28 de agosto; M-S, de 11 a.m. a 5 p.m.

Dónde: SPARC. Social Public Art Resource Center. 685 Venice Blvd., Venice

Admisión: Libre

Inf.: 310.822.9560

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