El legado femenino de la revolución

Nao Bustamante celebra a sus antecesoras con la exhibición 'Soldadera'

La nueva exposición multimedia de Nao Bustamante, “Soldadera”, le debe mucho a las mujeres que pelearon durante la Revolución Mexicana; pero casi todo lo que se muestra en ella es completamente original, empezando por los seis vestidos que se exhiben en las instalaciones del Museo de Arte Vicent Price, situado en medio del Este de Los Ángeles.

“Tiene mucho de ficción, e incluso de ciencia-ficción, porque hice esos trajes al lado de la diseñadora Sybil Moseley, basándome en fotografías de la época, como tributo a esas luchadoras, pero agregándoles fibra moderna a prueba de balas, para protegerlas de una manera metafórica”, le dijo a ¡BRAVO! la artista oriunda del Valle de San Joaquín, California, durante una reciente visita a nuestra redacción.

“Y la verdad es que el método fue efectivo, porque salí al campo e hice pruebas de tiro sobre uno de esos vestidos -que yo llamo ‘disfraces de lucha’- con armas antiguas”, agregó la mujer, que se encuentra radicada en Los Ángeles desde septiembre del año pasado, aunque su residencia estable está en Nueva York, donde es maestra de arte en el Instituto Politécnico Renssaeler (pidió un permiso especial para quedarse temporalmente por aquí).

En realidad, la muestra completa posee un sentido de protección que se relaciona a sus propias intenciones en lo que respecta a la representación de unas mujeres mexicanas que, como lo dice Bustamante, han mostrado tanto su fortaleza como su vulnerabilidad durante la historia entera de México.

“La guerra ha sido una oportunidad para darle a las mujeres papeles que no tienen normalmente, y eso es algo que se extiende al activismo actual, como es el caso de las zapatistas o de las campesinas que negocian los derechos de sus tierras”, describió ella.

“Por otro lado, seguimos viendo situaciones terribles como la de Juárez, por lo que me interesaba llamar la atención sobre este fenómeno sin necesariamente mostrarlo, ya que me parece esencial conectar el pasado con el presente y el futuro”, analizó.

Cuando le preguntamos si se considera una feminista, la artista nos respondió no sólo de inmediato de manera afirmativa, sino que nos preguntó también si nosotros lo éramos, con una expresión en la que se combinaban la risa y la exigencia.

“El feminismo trata sobre el respeto mutuo y sobre el hecho de que los sexos deban ser tratados de manera igualitaria; no quiere decir que no puedas tener tradiciones ni que los que quieran no puedan mantener sus roles tradicionales”, enfatizó. “Si un hombre y una mujer hacen el mismo trabajo, se les debe pagar igual; y eso es algo que, sorprendentemente, no sucede todavía en pleno 2015”.

“Adoro a los hombres, pero creo que han estado en el poder por demasiado tiempo y que ya es hora de que lo compartan con nosotras, lo que podría quizás cambiar las situaciones en el mundo, pese a que estoy convencida de que somos igualmente capaces de hacer las mismas cosas terribles que ellos”, agregó la descendiente de neomexicanos y chihuahuenses.

Pese a que no sabe realmente cuál fue el último familiar suyo que nació en lo que se considera ahora México, Bustamente aseguró que prácticamente cada mexicano nativo de California tiene un antepasado que peleó en la Revolución.

“Lo curioso es que esto se ha transmitido por vía oral, ya que durante esa época, sólo el 14 por ciento de los mexicanos eran letrados”, comentó. “Y la permanencia de ese legado es algo que sigue moldeando nuestra psiquis, por más estadounidenses que seamos”.

Aparte de los trajes, la exposición incluye también una creación de Bustamante basada en “¡Que viva México!”, la legendaria cinta inconclusa de Sergei Eisenstein sobre la misma Revolución. “El guión tenía una parte entera llamada ‘Soldaderas’ que nunca se filmó, y yo la reconstruí a manera de broma, manteniendo incluso la voz del narrador en ruso, pero cambiando algunas cosas, como una escena en la que una mujer que perdía a su esposo era atendida por otro hombre, pero que en mi versión se cambia por la asistencia que le dan otras mujeres”.

El segundo video presente tiene como protagonista a Leandra Becerra Lumbreras, que en el momento en que Bustamante la conoció -es decir, en enero de este año-, era considerada como la mujer más anciana del mundo.

“Murió en marzo a los 127 años de edad, siendo la última sobreviviente de la Revolución”, precisó nuestra interlocutora. “Fuimos a visitarla hasta Zapopán, a las afueras de Guadalajara, porque a alguien así hay que contactarla tocando su puerta, no llamado por teléfono”.

“No se podía hacer una entrevista de manera tradicional, pero sus familiares le gritaban las preguntas y ella, más adelante, nos decía algo”, recordó. “Fue una experiencia fascinante, porque nada puede prepararte para ver a alguien tan mayor, que se encuentra realmente entre dos mundos; y como ella se ganaba la vida tejiendo, su familia tuvo la generosidad de darnos para la exhibición dos objetos que ella misma hizo, incluyendo una gallinita de 1920”.

NAO BUSTAMANTE: SOLDADERA

Cuándo: Hasta el 1ro de agosto. M-S: 12 a 4:00 p.m., J: 12 a 7 p.m.

Dónde: Vincent Price Art Museum. East Los Angeles College. 1301 César Chávez Ave., Monterey Park

Admisión: Gratuita

Inf.: 323.265.8841

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