El sorteo para Rusia 2018 dejó mal parado a los integrantes de Concacaf y con esperanzas a los de Conmebol

El pasado viernes, 1 de diciembre, marcó casi que oficialmente el inicio de Rusia 2018 cuando se realizó el esperado sorteo para el Mundial.  Las selecciones en Kremlin supieron de esta forma quiénes serán sus rivales para la justa mundialista.

Tras saber las colocaciones de las selecciones en sus grupos, bastaba con ver a la cara de los representantes de cada equipo para saber si la suerte había estado de su lado. 

El rostro de Juan Carlos Osorio, el técnico de México, lo decía todo. El Tri fue una de las selecciones latinas que tal vez corrió con la peor de las suertes al tener que disputar su futuro contra el actual campeón, Alemania, en el Grupo F. Además de tener que verse con Suecia y Corea del Sur.

Sin embargo, en general, los otros dos representantes de la Concacaf tampoco la tuvieron tan fácil.  Costa Rica enfrenta al poderoso Brasil, la difícil Suiza y la complicada Serbia en el Grupo E.  A menos de que los ticos se inspiren de la misma o mejor forma que en Brasil 2014, las cosas no le favorecen sobre la mesa para avanzar de la segunda ronda de llegar a esa instancia. Mientras que Panamá, que llega por primera vez a un Mundial, tendrá que ver la forma de sacar aunque sea un punto en el Grupo G en donde radican Bélgica, Túnez y Marruecos.

La suerte estuvo más que nada del lado de los sudamericanos de Conmebol, aparte de Perú que no sobrevivirá el Grupo C (Francia, Australia y Dinamarca). 

De esta manera se beneficiaron del sorteo para el Mundial: 

Argentina: Si de sufrir se refiere, la selección Albiceleste tuvo que vivir las duras y maduras en la eliminatoria sudamericana hacia Rusia 2018.  Los argentinos tuvieron que depender de la magia de Lionel Messi para lograr la agónica clasificación.  Al parecer su premio podría estar en Rusia, pues su colocación en el Grupo D junto a Croacia, Islandia y Nigeria, indica que el camino de los argentinos está libre para soñar en una revancha en la final del Mundial.  De lograr el anhelado campeonato en la Copa del Mundo, Messi podría prácticamente consolidarse como el mejor jugador de todos los tiempos y poner fin a las especulaciones de su capacidad de liderar a su selección en el más grande de los momentos. Argentina debería terminar líder sin problemas en su grupo.

Brasil: La vergonzosa manera como Alemania los humilló en su propia casa, en un Mundial casi que diseñado para que cumpliera su sueño de un sexto título, Brasil parece haberse acordado de cómo se juega el futbol casi cuatro años después.  Terminaron líderes en las eliminatorias mundialistas y por cómo se dio el sorteo, los brasileños estarían destinados a llegar nuevamente a una final de la Copa Mundial. Brasil es la cabeza de serie del Grupo E, en el que Suiza, Costa Rica y Serbia buscarán acompañarlos a la segunda vuelta. Con un Neymar Jr. más maduro y fiel a su estilo, el Mundial de Rusia 2018 lo espera para que se consolide como la máxima figura global, heredando el puesto de Messi y Cristiano Ronaldo.   

Colombia: Su presentación de regreso a un Mundial fue muy bien recibida y cuatro años después, las esperanzas de avanzar de los Cuartos de Final es casi que una obligación.  James Rodríguez se ha consolidado como el mejor “10” desde que lo vistiera el legendario Carlos ‘Pibe’ Valderrama.  Pero Rodríguez no podrá hacerlo todo solo y para eso deberá contar con Radamel Falcao, quien se perdió el Mundial en 2014 debido a una lesión de rodilla.  Colombia, que está situada en el Grupo H, ha enfrentado a Polonia en cinco ocasiones, venciéndola en tres y fue derrotado en dos. Contra Japón, se han enfrentado tres veces y las cosas terminaron parejas entre ambos: un triunfo, un empate y una derrota. Senegal será el cuarto equipo africano que enfrente a Colombia en un Mundial.

Uruguay: La “Garra Charrúa” dependerá mucho de lo que propongan en la delantera Luis Suárez y Edison Cavani y en la defensa que es custodiada por Diego Godín.  Los uruguayos no deberán tener problemas contra los anfitriones rusos y tampoco con sus similares del medio oriente, Egipto y Arabia Saudita.  Uruguay en el papel debería terminar sin problemas como líder e invicto del Grupo A.  Aunque la historia ha demostrado que los charrúas tienen tendencias a complicarse la vida, en esta ocasión seguramente estarán jugando con el corazón para darle una despedida decorosa a su entrenador Óscar Tabárez, quien en 2016 fue diagnosticado con el síndrome de Guillain-Barré.  El técnico desde entonces ha tenido que movilizarse en sillas de ruedas y podría estar disputando su último Mundial. 

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