Andrea Campos, hija del ‘Brody’, hace su propia historia en el voleibol

Andrea Campos acepta que no fue fácil decirle a su papá, el exfutbolista Jorge Campos, que le gustaba más el voleibol que el futbol.

“Comencé jugando futbol y me gustaba mucho”, explica Andrea, de 15 años y estudiante de Archer School for Girls. “Pero luego me presentaron el voleibol y me gustó mucho más”.

“Tenía mucho miedo de decirle a mi papá, pero le dio gusto”, señala la exportera y exdefensa en futbol.

Es así como encontró en el voleibol su nueva pasión. Aunque en este deporte no es la más alta de su equipo, sus 5’8’’ de estatura y agilidad le ha permitido a la hija del ‘Brody’ comenzar a escribir su propia historia en el voleibol a nivel de preparatoria. Los logros han comenzado a caer, pues este año conquistó el título de la Southern Section de División 7 de CIF, la primera vez que esto ocurre en la historia de Archer School for Girls.

Al final de cuentas, el papá de Andrea tampoco tenía la estatura para ser portero, pero el gran resorte en sus pies, reflejos y elasticidad lo llevaron a ser uno de los mejores porteros de México.

“Yo también soy baja de estatura para ser jugadora de voleibol pero es bueno saber que aún tengo una oportunidad porque puedo brincar alto”, dice la estudiante de segundo año de preparatoria.

Archer School for Girls conquistó el campeonato tras vencer a Foothill Technology y avanzó por primera vez al torneo estatal. Nadal mal para ser el primer año de Andrea en Archer, escuela a la que se transfirió este año.

Hace un año sus padres no estaban contentos en la escuela en la que Andrea estaba. Fue entonces que los padres de Andrea platicaron con Lainey Gera, la entrenadora actual de Archer, quien los convenció de que la escuela privada de Brentwood era el lugar ideal para su hija.

“Ahora la están viendo en colegios, tiene el potencial de llegar al próximo nivel”, expresa la entrenadora.  “He estado viéndola desde hace mucho. Es una atleta increíble, viene de una familia muy buena. Tiene una buena mentalidad y es centrada. Es alguien que le gusta entrenar y hace que las cosas sean más fáciles para mí. Tiene una ética muy buena”.

En semifinales vencieron a Heritage Christian en un duelo cardíaco. Pero en ese duelo, Locke Luhnow, la colocadora titular, tuvo una lesión de tobillo, lo que la dejó fuera y Andrea tomó el control.

“Era muy callada pero una vez que llegó a este equipo tomó las riendas del equipo y nos llevó a donde teníamos que estar. Tuve una plática con Andrea y le dije que era su show. Le dije que no temiera, que fuera ella, y dijo ‘OK’, no le dio miedo. Y no tuvo miedo de la situación, lo que me dio confianza”, señala la entrenadora.

“Una vez que comenzó a jugar, nuestro juego cambió. Las niñas se acostumbraron a una nueva alineación y de ahí despegamos”, asevera Gera, quien ha seguido el desarrollo de Andrea desde que tenía 12 años. “Su atletismo nos ha permitido ser más creativas en nuestra ofensiva”.

Gera ha sido fundamental en el crecimiento de Andrea, pues también es su entrenadora a nivel club.  De acuerdo a Andrea, Gera le ayudó a mejorar su técnica, a ser más agresiva y consistente. 

Archer School for Girls avanzó a la segunda ronda en el torneo estatal y cayó ante Heritage Christian en esas instancias, concluyendo un año maravilloso para Archer. Sin embargo, el futuro del equipo femenil de Archer luce prometedor pues Andrea es una de las cuatro estudiantes que apenas están en su segundo año, por lo que tiene un equipo muy joven.

Archer School for Girls no tiene un gimnasio por lo que el equipo de voleibol tuvo que entrenar en Culver City o Santa Mónica. Pero fue la dedicación de las niñas que siguieron las instrucciones de su entrenadora y basado en su atletismo y rapidez, lograron conquistar cosas importantes este año.

“No era un equipo muy grande. Pero teníamos un equipo rápido e inteligente”, indicó Denny Lennon, director atlético de Archer.

Un papá famoso

Aunque es difícil de que Jorge Campos pase desapercibido durante los juegos de su niña, el enfoque de la familia ha sido apoyar y seguir los deseos de Andrea.

“Fue hasta seis meses después que su papá comenzó a venir a los juegos y veía que la gente se tomaba fotos con él. Y él es muy casual. No le gusta que la gente sepa pero ahora que ya sé, hasta yo tomo las fotos. Es chistoso, es un buen tipo”, expresa Gera. 

 “Mi papá siempre me da consejos. Me dice que no piense mucho y vaya por la pelota. Hay muchas veces que me tiro por la pelota, sin importar dónde vaya y la alcanzó muchas veces. Así que mi papá me ayuda mucho en los juegos”, expresa Andrea, quien dice que su papá está muy ocupado pero siempre procura ir sus partidos.

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