FOTOS: Jornada en el Abierto de Estados Unidos

Diez dobles faltas. 34 errores no forzados. Llegó a estar 4-0 abajo en el desempate del primer set.

En todos los sentidos, Serena Williams vivió un partido de segunda ronda del Abierto de Estados Unidos en el que se tambaleó en la cuerda floja, y por enésima vez salió victoriosa.

Midiéndose ante una oponente que sorteó la clasificación y fuera del Top 100, Williams se las arregló para enderezar un desempeño de claroscuros al vencer el miércoles 7-6 (5), 6-3 a la holandesa Kiki Bertens y mantener a flote su intento por completar el Grand Slam en un mismo año.

"Hoy, estaba algo atada", reconoció Williams al ser entrevistada en la pista. "Todos se pudieron dar cuenta".

Acostumbrada a venir de atrás y múltiples sofocones en las tres citas grandes previas, la estadounidense manifestó que ya no se asusta cuando un partido se la complica.

"Definitivamente no me inquieta. Con tantas veces que he estado en desventaja, sé que puedo remontar", afirmó.

Williams no exagera. Al consagrarse campeona en las pistas duras de Melbourne, la arcilla de París y el césped de Wimbledon, totalizó seis victorias en partidos en los que cedió el primer set y ganó nueve que se fueron al máximo de tres.

Después de debutar con una victoria que nada más le tomó 27 minutos, cuando su rival Vitalia Diatchenko se retiró por una lesión en el pie, Williams no logró conseguir una bola de quiebre ante Bertens hasta el 10mo game.

Pero capitalizó su primera oportunidad en el momento más delicado, cuando Bertens salió a sacar por el set con ventaja de 5-4.

El desempate también se le puso cuesta arriba, pero Bertens se asfixió en sus imprecisiones y solo pudo sumar otro punto. Williams se encargó del resto.

Fue cuando la abismal brecha de jerarquía entre las dos incidió. Mientras Williams colecciona 21 títulos de Grand Slam, el mejor resultado de Bertens en un major fue la cuarta ronda del Abierto de Francia el año pasado.

Williams necesita cinco victorias más en Flushing Meadows para completar el primer Grand Slam del tenis desde que Steffi Graf lo logró en 1988.

Su siguiente rival será Bethanie Mattek-Sands, quien venció 6-2, 6-1 a su compatriota estadounidense CoCo Vandeweghe. Mattek-Sands pudo entrar al cuadro principal del último grande de la temporada tras recibir un wildcard de los organizadores.

Rafael Nadal, octavo preclasificado del torneo que ganó en 2010 y 2013, le dio la vuelta a un 5-3 en el desempate del primer set y remontó en los siguientes dos parciales al vencer 7-6 (5), 6-3, 7-5 al argentino Diego Schwartzman. Su rival de turno será el italiano Fabio Fognini (32).

También el miércoles, el campeón vigente Marin Cilic avanzó a la tercera rueda. El croata y noveno cabeza de serie, cuya única, derrotó al ruso Evgeny Donskoy por 6-2, 6-3, 7-5.

El uruguayo Pablo Cuevas se despidió al caer mansamente 6-3, 6-4, 6-4 ante Fognini (32).

"Me aburrí de cometer errores", dijo Cuevas.

Poco antes, la carrera de Mardy Fish concluyó con una derrota en disputado encuentro a cinco sets. El estadounidense de 33 años perdió 2-6, 6-3, 1-6, 7-5, 6-3 ante el español Feliciano López.

Fish, cuya carrera se ha visto obstaculizada por trastorno de ansiedad, apenas pudo resistir los calambres en las piernas. Fish, que llegó a estar entre los 10 primeros en el ranking mundial, decidió poner fin aquí a su carrera para completarla con los últimos recuerdos tenísticos en Flushing Meadows.

Además, en el torneo femenino, la joven estadounidense Madison Keys logró avanzar a la tercera ronda por primera vez.

Keys, 19na preclasificada, solo requirió 54 minutos para eliminar 6-1, 6-2 a la checa Tereza Smitkova. Su rival de turno será la polaca Agnieszka Radwanska (15), quien doblegó 6-3, 6-2 a la polaca Magda Linette.

Associated Press
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