Aficionados de Los Ángeles y San Diego se unen para apoyar a los Chargers sin importar dónde jueguen

En esta temporada, en los días que a los Chargers les toque jugar como local, el trayecto de Johnny Abundez será mucho más largo de lo que venía acostumbrando desde 1992.

El viaje de 20 minutos para ver en acción a su querido equipo de la NFL ha cambiado a uno de casi dos horas para el residente de San Ysidro. Y en vez de llegar solo al estadio, ahora lo hace dentro de una caravana de más cien fanáticos como él.

Aunque al inicio no estaba seguro si iba a comprar boletos para toda la temporada en Carson después que el equipo abandonó bruscamente a San Diego, como líder de uno de los grupos de aficionados más notorios de los Cargadores, Bolt Pride, decidió mantenerse leal por la fraternidad que existe entre los seguidores del Sur de California.

“Definitivamente sí me dolió y se me hacía raro cuando dejaron la ciudad, especialmente porque llevaba desde que tenía 14 años apoyando al equipo”, dijo Abundez a HOY Deportes durante una barbacoa en el lote 11 del estacionamiento del StubHub Center en el último juego ante los Saints.

“Pero nuestros amigos de Los Ángeles y del Inland Empire le pidieron específicamente a nuestro grupo que intentáramos venir a Carson por lo menos durante el primer año para ver que nos parecía. Vengo a apoyar a nuestros amigos y familia que nos apoyaron en San Diego”.

Para esta campaña Bolt Pride unió fuerzas con otros cinco grupos de aficionados de los Chargers del área para formar un corredor de apoyo que ellos llaman “El Callejón del Estruendo” (“Thunder Alley”) que va desde L.A. a la frontera con México.

“Aquí San Diego siempre es bienvenido”, exclamó el residente de Long Beach Javier Márquez, quien es miembro de esta coalición. “La mayoría aquí somos angelinos, pero todos somos una familia de ‘bolts’”.

Márquez contó que ha seguido al equipo desde 1984 pero el hecho de que ahora se encuentre cerca de él le trae mucho júbilo. No obstante, reconoció que al final del día a él no le interesa en donde jueguen, solo le interesa alentarlo cada domingo.

“Obviamente al llegar aquí, uno está estático y feliz”, expresó. “Pero si se hubieran quedado allá no pasa nada. Todos le tenemos amor a los Chargers; si les vas, no te importa en donde jueguen”.

A comparación de Abundez, Chris Charland, quien también es miembro de Bolt Pride, no pensó dos veces en seguir a los Bolts a Los Ángeles cuando se enteró que cambiarían de zona postal.

“Mi reacción inmediata fue, ‘vamos, van a contar conmigo’ “, comentó el residente de San Diego que dice que la ha pasado bien en Los Ángeles hasta el momento. “Johnny y yo hemos estado aquí uniendo a la gente angelina, a la del Condado de Orange, a la de Riverside. Estamos en esto juntos no importa de dónde seas”.

Javier considera que Johnny y Charles son el tipo de aficionados que necesitan los Bolts para poder crecer su auge en el área ya que su afición por el equipo es incuestionable.

“Respetamos mucho a los aficionados de San Diego que son fieles y han decidido venir para acá. Los consideramos verdaderos aficionados”, aseveró.

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