Jesse Martínez vio crecer el skateboarding en Los Ángeles y ahora aporta de su propio tiempo para cuidar un parque legendario

Jesse Martínez sabe perfectamente que fueron dos momentos claves los que cambiaron su vida.

El primero, fue cuando uno de sus primos, lo vio jugar en un callejón de Venice y le dio una tabla para patinar.

“Venice era el Viejo Oeste. Siempre amo a mi familia no importa lo que hagan. En ese entonces, la mayor parte de mi familia pertenecía a una pandilla”, recordó el legendario patinador.

“Me preguntó si lo quería. No sabía que eso iba a cambiar mi vida”, indicó Martínez en una visita a las oficinas de HOY Deportes.

Nacido en 1965, Martínez comenzó a patinar a los seis años en un vecindario con muchas pandillas. El patinador terminó siendo uno de los pioneros del skateboarding y ayudó a fundar el famoso parque de patinaje en Venice Beach. Hoy en día es considerado uno de los pioneros del deporte, al ayudar a catapultar el skateboarding cuando aún estaba en pleno desarrollo.

El otro momento importante para Martínez fue cuando conoció al legendario Jay Adams.

“Lo vi pasar en su auto y me dijo, ¿quieres ir a patinar? Yo me sorprendí, era la leyenda caminante Jay Adams”, recordó Martínez, quien describió ese momento como algo que lo cambió para siempre.

“A partir de eso nada fue igual. Me cambió la dirección en la que estaba yendo en la vida, la cual no era buena”, añadió.

Martínez es uno de los protagonistas principales de un documental de nombre “Made in Venice” que narra el desarrollo del deporte y el crecimiento del skateboarding en el área de Santa Mónica, en específico Venice Beach.

En una época en el que el patinaje en tabla comenzaba a ser una pasión callejera y estaba en busca de identidad, Martínez se convirtió en profesional a los 19 años cuando se unió al equipo de Powell-Peralta. En 1984 recibió su primer patrocinio, con Santa Monica Airlines.

“Lo que nosotros llamamos hoy skateboarding callejero estaba en su infancia”, dijo Martínez. “No había una frase para describirlo. Ese fue el nacimiento del skateboarding”.

“Cada generación, los setentas, ochentas, noventas. Cada generación tiene su propio tiempo. Cada era es única y especial”, expresó Martínez. “Lo que más me gustó de mi era es el estar cerca, muy cerca, de leyendas que comenzaron todo esto”.

Entre esas leyendas, estuvieron Ger-I Lewis, Christian Hosoi, C.R. Stecyk III, Skip Engblom, Jeff Ho, Aaron Murray, Scott Oster, Cesario “Block” Montano, Tim Jackson, Ray Flores, y varios otros que también aparecen en “Made In Venice”.

Una etapa más responsable

Martínez reconoció que cuando era un atleta, lo metían a la cárcel y hacía cosas que “no eran un ejemplo bueno para la juventud”.

“Dejé cosas en mi legado de los que no estoy orgulloso”, aseveró Martínez. “Algunas cosas que hice opacaron las cosas buenas que hice en skateboarding”.

Uno de las cosas de las que más se arrepiente es no seguir en la escuela y la otra es no ahorrar.

“Yo les digo a los jóvenes que es muy difícil convertirse en un patinador que gane mucho dinero. Las probabilidades son pocas. Les digo que agarren una educación”, comentó Martínez, quien reveló que cuando estaba en el grado 12 no sabía dividir ni escribir bien.

“El portarse como un estúpido, no paga bien”.

Martínez también explicó que uno de los consejos más grandes que recibió fue por parte de Adams, quien le pidió que ahorrara, pues lo que ganaba “algún día se iba a acabar”.

“Fue uno de los mejores consejos que recibí y no seguí”, expresó.

Pasión por el parque

Martínez un auténtico guardián del parque de patinaje de la playa de Venice pues la limpia todas las tardes después que se van los turistas y vendedores. Para él, el dejar en buenas condiciones el parque donde varios jóvenes y niños patinan, es un deber como amante del deporte. Martínez no goza de ningún pago y dijo que lo ayudan los indigentes que viven en esa área.

“En las mañanas lo hago yo solo. Tengo dos amigos fieles que me ayudan. Uno de ellos no tiene casa”, explicó.

Martínez trabaja gratis limpiando el parque con equipo que fue donado o comprado por una fundación no lucrativa llamada Venice Skatepark. La fundación, creada por Martínez y otros patinadores locales, fue clave para hacer que la ciudad construyera un parque de 16 pies cuadrados y $2.4 millones en costo, la cual fue abierta en 2009.

“Peleamos casi 30 años para tener el parque. Significó mucho para nosotros”, afirmó Martínez.

“De no ser por estos dos tipos. Jesse y Jay Adams, este parque no se hubiera construido”, dijo el director y productor de “Made in Venice”, Jonathan Penson.

Sin embargo, esa buena tarea ha tenido su buena dosis de frustración con los políticos del área.

Cuando la ciudad abrió un puesto de limpiador del parque, Martínez fue considerado para el trabajo pero no lo obtuvo debido a su récord de delitos menores, cargos que fueron removidos eventualmente.

“Estaba molesto porque trabajé cinco años y no me dieron el trabajo por un delito menor”, señaló Martínez, cuyo caso está siendo revisado por un abogado.

Por lo pronto, Martínez sigue limpiando ese parque y paga la mayoría de esos gastos de su propio bolsillo, muchas veces teniendo que vender sus tablas de patinar.

“Made in Venice” está disponible en DVD, iTunes o lo puedes bajar en madeinvenicemovie.com.

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