Henry Cejudo: nunca sentí vergüenza de tener una familia inmigrante

Pasaron 10 años para que Henry Cejudo nuevamente esté en la cima del mundo.

El peleador mexicoamericano derrotó al mejor libra por libra de las artes marciales mixtas el sábado por la noche en el Staples Center y tal como lo hizo en 2008 en Pekín cuando ganó la medalla de oro en lucha, el nacido en Los Ángeles y criado en Arizona, alzó los brazos como el mejor del mundo en su división.

Le había ganado a Demetrious Johnson, quien no perdía desde octubre de 2011 y era el campeón con más defensas en la historia de UFC (11).

El sábado, al hablar sobre su victoria en peso mosca, Cejudo no tardó en agradecer el origen humilde y el trabajo de su mamá.

“Nosotros fuimos pobres, pero ricos de corazón”, dijo Cejudo. “Mi mamá era muy religiosa, ella tenía la actitud de que no teníamos excusa. De que nunca dijéramos que éramos las víctimas”.

“Nosotros somos inmigrantes. Recuerdo que cuando era niño, nunca sentí vergüenza. Iba con mi mamá a la tienda, íbamos a comprar comida e iba con ella, íbamos con el carrito de la comida hasta nuestro apartamento. Nunca me sentí con vergüenza, siempre sentí que esta es mi familia, esta es mi mamá”.

“Es increíble lo que el trabajo duro y la dedicación pueden hacer, lo que la mentalidad de un inmigrante puede hacer en la mente de un niño, el estar en la cima del mundo 10 años después, cuando tenía 21 y ahora que tengo 31”, indicó tras la victoria por decisión dividida.

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