Jorge Posada recuerda a su padre en libro 'El Camino a Casa: Mi vida con los Yankees'

Jorge Posada recuerda a su padre en libro 'El Camino a Casa: Mi vida con los Yankees'

Desde las altas expectativas que su padre tenía en él, los arduas sesiones de correr 60 yardas cuesta arriba en Puerto Rico, una terrible lesión de tobillo que sufrió en Triple A, hasta sus primeros días como jugador de los Yanquis de Nueva York, el boricua Jorge Posada derrocha muchas anécdotas de su familia y sus raíces latinas en su libro “El Camino a Casa: Mi vida con los Yankees”.

El libro de 374 páginas, publicado en ingles y español por HarperCollins, describe en su primera parte los orígenes del exbeisbolista boricua, así como la educación y ética que le enseñó su padre, Jorge, un desertor cubano y exscout de Grandes Ligas. Posada cuenta como su papá lo obligaba a batear con ambos brazos en varios torneos, algo que dio resultado más adelante en su carrera como profesional.

También relata un accidente que tuvo en un scooter que resultó en palabras muy fuertes de su papá, pues puso en riesgo su carrera desde muy temprano.

“Después que me retiré, lo más que quería era expresarme, quería que la fanaticada me conociera mejor”, expresa Posada en entrevista con HOY Deportes. “Quería expresar como me enseñaron desde pequeño que el trabajo y el esfuerzo siempre tienen que estar presentes para llegar a ser un jugador de Grandes Ligas”.

“Van a conocer más sobre la familia Posada... pero más de mi vida fuera del campo”, dice el ahora entrenador de los Yanquis en los entrenamientos de primavera en Florida.
Posada explica en su libro la manera en la que su papá salió de Cuba y la forma estricta y callada en la que fue moldeado para tener una disciplina muy fuerte.

“Él me enseñó la disciplina al ver como él trabajaba, me lo enseñaba indirectamente, cuando fui creciendo fue más directo, fue más fuerte conmigo”, indica.

En varios pasajes de la publicación, el expelotero cuenta como su mamá lo ayudó durante sus lesiones más serias, como la de 1994 cuando sufrió una lesión que le rompió los tendones del tobillo.

“En ‘94 cuando me parto el tobillo, mi madre me ayudó mucho a seguir adelante, pensé que iba a ser el final en el béisbol. Ella fue muy positiva, ella me tenía que manejar todos los días a la terapia. Ella fue la que me empujó”, señala Posada.

El libro explica como Posada decidió firmar con los Yanquis después de recibir más de una oferta de los Bombarderos del Bronx y decidió forjar su propio destino al convertirse en uno de los cuatro grandes de la franquicia con más gloria en Grandes Ligas. Junto a Derek Jeter, Mariano Rivera y

Andy Pettitte llevaron a los Yankees a cuatro anillos de Series Mundiales de 1996 a 2000.

En la segunda parte de “El Camino a Casa”, el cual tiene 16 páginas con fotografías a color, Posada recuerda sus primeros días con los Yanquis, sus primeras conversaciones con Rivera y la relación muy cercana que tuvo con Jeter.

El cinco veces ganador de la Serie Mundial con los Yanquis también confiesa como en 1999 su hijo Jorge Luis fue diagnosticado con un defecto de nacimiento que impedía el crecimiento del cerebro, algo que le afectó mucho pero encontró en el béisbol una forma de distracción.

También, el libro relata cómo la relación del boricua con el mánager de los Yanquis, Joe Girardi, deterioró y fue relegado en el equipo, mientras que Joe Torre era “como un padre”.

En 2011, Posada se retiró del deporte, terminando una carrera de 20 años en las que solamente jugó con los Yanquis, 17 de esos años en la Gran Carpa.

Posada explica que tardó entre cuatro a cinco meses en terminar el libro con el escritor Gary Brozek. El libro puede ser adquirido a partir de esta semana en diversas librerias por un valor de $27.99.

Le desea lo mejor a Don Mattingly

Durante la entrevista con HOY Deportes, Posada le deseó lo mejor a Don Mattingly, actual mánager de los Dodgers. Posada dijo que admiró mucho a Mattingly como pelotero y más cuando lo tuvo como entrenador.

“Para mí, era una súper estrella como jugador, pero cuando lo conocí como coach, como entrenador de bateo, era una persona muy especial. Lo tuve como entrenador de banca. Es una persona con un corazón muy grande, estoy loco porque gane porque le falta ese anillo que siempre ha buscado”.

Copyright © 2016, Hoy Los Angeles
52°