La temporada de Rams llegó a un abrupto final, pero quedaron bien posicionados para el futuro

La temporada de Rams llegó a un abrupto final, pero quedaron bien posicionados para el futuro

Si bien los Rams fueron eliminados el pasado sábado en casa por Atlanta en la ronda de comodín de los playoffs de la NFL, esta temporada puede ser considerada un inmenso éxito.

No terminaron en el Super Bowl, pero sí lo hicieron pudiendo ver hacia el futuro con buenos ojos, algo que no sucedió hace un año.

Se van a las vacaciones habiendo conseguido el título de la División del Oeste de la Conferencia Nacional, su primer boleto a los playoffs desde 2004 y con la ofensiva que más puntos consiguió durante la temporada regular (478).

El equipo Oro y Azul comenzó la campaña con muy pocas expectativas y muchas dudas tras terminar con una marca de 4-12 el año pasado. Aunque venía con buenas credenciales tras su gestión como coordinador ofensivo de Washington, no se sabía que esperar del nuevo entrenador en jefe Sean McVay. Contratar a un entrenador novato de apenas 31 años de edad se veía como una apuesta muy arriesgada para una franquicia que necesitaba una mejor imagen en su segunda temporada de regreso en Los Ángeles.

Sin embargo, de inmediato McVay probó su clase y la trasformación del equipo era evidente. Pese a que el año pasado bajo Jeff Fisher también habían arrancado la campaña 4-1, ahora la ofensiva estaba carburando y no dependían de su defensiva y de los quipos especiales para anotar.

La clave fue que después de tener un fatal 2016, el mariscal Jared Goff y el corredor Todd Gurley lograron establecerse como los pilares del equipo gracias a la confianza y protagonismo que McVay les dio.

La campaña pasada, en siete juegos como titular, Goff tuvo un porcentaje de pases completados de 54.3, lanzó cinco touchdowns con siete intercepciones y su rating de pasador fue de 63.6. Esta temporada, en 15 partidos, su porcentaje de pases completados fue 62.1, tuvo 28 touchdowns con siete intercepciones y su rating fue de 100.5.

En cuanto a Gurley, el jugador de tercer año no solo revivió, sino que también asombró. Fue el jugador que más yardas acumuló por tierra y por aire (2,093) y el que más encontró la zona de anotación (19). El año anterior solo había generado 1,212 yardas en total con seis anotaciones.

Viendo hacia la próxima temporada, fuera de buscar rejuvenecer su línea ofensiva, la de más edad en la liga, los Rams no tienen muchos huecos que rellenar. Y la única gran incógnita es el regreso Sammy Watkins. Tras su primera temporada con el equipo, el receptor estelar podría convertirse en agente libre. En su cuarto año en la liga, finalmente pudo mantenerse saludable. Pero su involucramiento en el ataque de McVay dejó mucho que desear. Esto se debe en parte a que el esquema no le benefició. Watkins es una amenaza en el juego profundo y Goff se dedicó a lanzar pases a corta y mediana distancia. Será interesante ver si Sammy tiene cabida considerando que con apenas 24 años de edad buscará un contrato jugoso.

Copyright © 2018, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
68°