Donald Trump no ceja en disputa con deportistas sobre protestas

Associated Press

El presidente Donald Trump ha creado un drama del tipo que tanto favorece: personal, agresivo, culturalmente volátil y completamente creado por él.

Y su disputa con la NFL no muestra indicios de apagarse, con Trump diciendo en Twitter el lunes: "El asunto de arrodillarse (durante el himno nacional) no tiene nada que ver con raza. Es respeto a nuestro país, nuestra bandera y nuestro himno nacional. ¡La NFL tiene que respetar eso!".

El portavoz de la NFL Joe Lockhart replicó el lunes en una teleconferencia en la que defendió el derecho de los jugadores a protestar pacíficamente contra la inequidad racial y la brutalidad policial.

"Todo el mundo debería saber, incluso el presidente, que eso es de lo que se habla realmente en los vestidores", dijo Lockhart, en alusión a la grabación en la que Trump se fanfarroneó de manosear a mujeres y que el entonces candidato defendió como "charla de vestidores".

La disputa de Trump con deportistas se produce en momentos en que se prepara para tratar de promover una reforma de impuestos y revivir la propuesta de ley de salud _ las prioridades legislativas de su partido.

Pero en lugar de dar prioridad pública a las políticas y atraer votos, Trump se pasó tres días atacando a los jugadores de la NFL que se arrodillan durante el himno nacional antes de partidos como señal de protesta. El viernes por la noche, en un acto político en Huntsville, Alabama, Trump dijo: "me gustaría ver a alguno de esos dueños en la NFL cuando alguien le falta el respeto a nuestra bandera, decirle a ese hijo de perra que tiene que salir del terreno inmediatamente, que está despedido".

Trump rescindió además una invitación a la Casa Blanca al baloncestista Stephen Curry, el astro de los campeones de la NBA Golden State Warriors.

Las palabras del presidente desataron una masiva muestra de desafío el fin de semana, con más de 200 jugadores en la NBA decidiendo no pararse durante el himno y muchos entrenadores encadenando brazos con los jugadores.

Hablando con reporteros el domingo en Nueva Jersey, Trump dijo que ese último era un gesto que él aprobaba y rechazó la idea de que sus críticas inflaman las tensiones raciales, diciendo: "Yo nunca hablé de raza".

Pero incluso el dueño de los Patriots de Nueva Inglaterra Robert Kraft, viejo partidario de Trump, dijo el domingo que estaba "profundamente decepcionado por los comentarios del presidente". Añadió que "no hay nada más divisivo que la política" y agregó que respaldaba el derecho de los jugadores a afectar el cambio social y elevar la consciencia de la forma que ellos sientan tiene más impacto. 

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