El nuevo niño rico de Los Ángeles

Cuando Chivas USA desapareció en 2014, el Galaxy de Los Ángeles volvió a tener a su merced todo el mercado angelino. Pero para ser sinceros, el desaparecido equipo de los dueños mexicanos  Antonio Cué y Jorge Vergara muy pocas veces representó una amenaza, tanto dentro como fuera de la cancha, para un Galaxy de Anschutz Entertainment Group (AEG), los poderosos dueños del Staples Center y L.A. Live, y muchos otros edificios de entretenimiento alrededor del mundo.

Debido a su falta de estadio, poca identidad, y un presupuesto modesto en la nómina de jugadores dentro de la cancha, Chivas USA tenía su destino marcado.

Tres años después y a partir de este domingo, el Galaxy de Los Ángeles ya no estará solo en esta ciudad. Una verdadera amenaza en lo deportivo y comercial nacerá en la cancha cuando Los Angeles Football Club debute en la campaña 2018 de la MLS. La diferencia de presupuestos y gente de peso es inmensa entre Chivas USA y LAFC, y es algo que ha preocupado al Galaxy desde que se anunció la fundación del nuevo equipo angelino en 2014.

Aunque Chivas USA también tenía la idea de construir un estadio en el mismo sitio donde está el Banc of California Stadium, la parte política de la construcción era muy importante y el desaparecido equipo rojiblanco hubiese tenido que desembolsar algo similar a los $350 millones que costó el actual estadio; y estaba obligado a tener una influencia política importante para construir en los terrenos de la Universidad del Sur de California. 

Con gente de peso en el negocio de los deportes en Estados Unidos como Peter Guber, Larry Berg, Tom Penn, Magic Johnson, Nomar Garciaparra y Mia Hamm-Garciaparra, entre otros, el poder de este equipo a nivel deportivo y de entretenimiento lo hace un monstruo  en la liga estadounidense.

“Estamos buscando traer un club de clase premier”, dijo en su momento Guber, un exdirectivo de la NBA y el jefe executivo del LAFC. “Queremos que sea un estadio de lujo, que traiga experiencia de lujo y que traiga el juego del mundo a la Ciudad de Ángeles”.

Con su estadio propio, LAFC tiene una ventaja clave sobre el Galaxy en una ciudad en el que el tráfico es una pesadilla: el acceso al estadio. Localizado a un lado del 110, el Banc of California Stadium es una invitación y un comercial para presenciar el futbol del LAFC cada vez que un residente está estancando en esa autopista. El estadio también tiene un fácil acceso en un transporte público, algo muy diferente a la lejanía de Carson.

 

Dentro de la cancha, LAFC hizo un gran movimiento al contratar a Bob Bradley, quien junto a Bruce Arena, es uno de los más ganadores en la MLS. Además, desembolsó dinero para traer a Carlos Vela y ponerle un rostro mexicano a este club.

Según algunos reportes, Vela ganará alrededor de siete millones al año con el LAFC en un contrato de cuatro años.

La llegada de Vela, de 28 años, a la MLS demostró el poder adquisitivo de la liga estadounidense, algo que las mismas Chivas de Guadalajara admitieron.

“Tuvimos contacto con Vela y estuvimos cerca, pero nos ganaron”, aceptó en su momento José Luis Higuera, CEO de Guadalajara, al lamentar la contratación del delantero mexicano con la MLS. “No tenemos el poder económico de la MLS. El día que la MLS decida ir por europeos o tener una Liga de Campeones, tienen el poder y el dinero para hacerlo, y los jugadores bailan por dinero”.

Elementos como el uruguayo Diego Rossi y el tico Marco Ureña, también le agregarán su propio toque a un equipo que no se puede dar el lujo de no ser competitivo en su primera temporada.

Los que ganan, con la llegada del LAFC, son los aficionados de Los Ángeles, pues mejorará el producto en ambas partes. El Galaxy viene de la peor temporada en su historia, en la que no pudo clasificar a los playoffs por primera vez desde 2008, un lujo que no se puede dar en 2018 con la llegada del equipo Oro y Negro.

El cinco veces campeón de la MLS tuvo 18 partidos perdidos y fue último en la liga, a pesar de tener a jugadores como Ashley Cole, Giovani y Jonathan Dos Santos.

En asistencia, tampoco fue la mejor temporada para el Galaxy pues de acuerdo a un reporte del LA Times en septiembre pasado, la asistencia para los encuentros del Galaxy cayó 3,300 por partido, aunque “varios partidos se anunciaron cantidades de público que parecían muy lejos de la gente que estaba en el estadio”.

En 2014, Chivas USA anunciaba asistencias de 8 mil personas en el estadio, muy diferente al anuncio a mitad de semana que presumía que el LAFC había vendido ya los 17,500 asientos para todos los partidos en casa en el Banc of California Stadium.

LAFC en Números

$350 millones costó el estadio

$100 millones costó la franquicia en la MLS

22,000 es la capacidad del estadio

17,500 asientos de abonados han sido vendidos

1,200 trabajos temporales creó la construcción del estadio

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