Entrenador sigue los consejos de su padre para preparar a guardametas en academia del Este de L.A.

Son alrededor de las 6 p.m. en la escuela Esteban Torres High School. Muchos estudiantes apenas salen de clase, al mismo tiempo que se pueden ver varios niños ingresar con sus zapatos de futbol a las bellas instalaciones fundadas en 2010.

Alrededor de cien niños entrenan en esta escuela del Este de Los Ángeles durante la semana, entre ellos, 20 son pequeños guardametas que acuden desde los siete años de edad.

Desde la distancia se puede escuchar las indicaciones de Francisco Mejía, un entrenador de porteros de una década en Total Football Academy (TFA), una de las academias de mejor calidad en el Sur de California.

Mejía, originario de México, llegó a Los Ángeles cuando el futbol aún no era tan popular en las canchas locales. Varias veces  tenía problemas para encontrar un buen lugar para entrenar a los porteros pues solamente había canchas con poca iluminación y poco espacio.

Hasta que conoció al presidente de TFA.

“Lo vi en un costado de un parque un día, lo vi entrenando porteros hace 10 años, lo vi y me sorprendí, porque nunca se mira a un entrenador de porteros. Entonces nosotros no teníamos un entrenador de porteros en ese tiempo. Me junté con él, hablamos. Él estaba en un rincón de un parque”, dijo Paul Walker, presidente de TFA.

Mejía tiene a su cargo a los guardametas pequeños, los cuales a muchos apenas les despierta el interés por jugar futbol, mientras que hay otros que se ven muy apasionados por ser guardametas. 

“Les hablo primero de la disciplina, que se preparen mentalmente. Que el deporte  te puede llevar a alguien lejos. En el futbol, siempre es importante la disciplina”, indicó Mejía, de 35 años de edad.

“La personalidad es lo que cuenta mucho, la personalidad es lo que te lleva al éxito”, aseveró.

La academia del Este de Los Ángeles recibe fondos del gobierno, lo que significa que los padres no pagan para la inscripción de sus hijos en el club. Al mismo tiempo, eso garantiza la calidad de los mejores jugadores en esta academia. 

“Este equipo es muy especial. Es como una fuerza básica pero sin un equipo principal”, expresó Walker.  “La misión es que estos niños usen las herramientas de futbol, para sacar becas. Que no se queden perdidos sin escuela”.

“Este es el nivel más alto del club”, dijo. “No cualquiera puede venir, tenemos más pruebas para los chiquitos. Para un niño es muy difícil entrar en un equipo ya armado, porque todos estos niños son seleccionados”.

Mejía integra este club muy exclusivo, el cual no acepta a cualquier jugador, sino que se alimenta de las categorías inferiores. TFA tiene más de 70 equipos en todo el club, divididas en 10 regiones.  En el Este de Los Ángeles, la división de TFA es de alto nivel, con divisiones  2010 a 2002.

“Mi papá me dijo que yo trabajara, que tarde o temprano rendirían los frutos”, señaló Mejía sobre su padre Vicente, un exjugador de las canchas locales en la Liga California.

El guardameta tiene muy grabado en su mente los consejos de su padre, quien falleció hace unos meses, y que le dijo que no se diera por vencido en sus proyectos.

“Me aconsejó de ayudar a la gente y hacerlo con gusto”, recordó Mejía sobre su padre.

Mejía también juega con un equipo de adultos en la Liga Premier, una de las ligas locales con mejor calidad en el Sur de California. Ahí, juega con el René FC pero antes jugó por mucho tiempo con Trigueros FC.

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