Jessie Vargas promete emular a Juan Manuel Márquez

Jessie Vargas sabe que está abajo en las apuestas hasta por 1-9 para su próximo duelo del 5 de noviembre ante el favorito Manny Pacquiao en Las Vegas. El nacido en Los Ángeles y criado en la “Ciudad del Entretenimiento” dijo estár acostumbrado a no ser el favorito, aunque ya comenzó a cansarse de que la gente no le dé crédito a sus logros.

De hecho, Vargas merece respeto pues es el campeón del mundo tras noquear a Sadam Ali en marzo pasado. En ese duelo conquistó la corona vacante de peso welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). Para esa contienda, Vargas tampoco era considerado el favorito pues enfrentaba a un peleador invicto y el mexicoamericano venía de perder ante Timothy Bradley por decisión unánime.

Vargas terminó despachando a su oponente en nueve asaltos.

“No fue fácil coronarse como campeón del mundo, pero poniéndole ganas, teniendo el talento, el enfoque mental, las ganas de querer triunfar, todo se puede”, dijo Vargas, cuya primera defensa de la corona mundial será ante el filipino.

Vargas (27-1-0, 10 KOs) no es un noqueador pues solamente tiene 10 triunfos por la vía del cloroformo en 27 victorias en su carrera. Sin embargo, el pugilista dijo que desde que cambió de entrenador y contrató a Dewey Cooper, su velocidad y poder ha aumentado.

“Estamos muy fuertes, voy a entrenar para ser más rápido que Manny Pacquiao. La rapidez ha subido bastante, igual que la fuerza”, dijo el dos veces campeón del mundo. “Estamos en el mejor momento de mi carrera. Pacquiao va a ver a un Juan Manuel Márquez pero joven, de 27 años de edad, más alto, más largo, más fuerte, más rápido y con más agilidad. Estamos muy rápidos, muy explosivos”, añadió.

Antes del nocaut ante Ali, el último KO de Vargas había sido en 2011. Sin embargo, el pugilista de Top Rank dijo que es un peleador con pólvora en los puños.

“Siempre he tenido la fuerza como pelear, simplemente necesitaba un entrenador que me sacara esa fuerza para que yo rindiera lo máximo posible en la pelea. Y gracias a Dios encontré a Cooper que me ha sacado la fuerza, la potencia en los golpes, la rapidez y esas ganas de querer noquear. Ahora yo voy con la mentalidad de que cuando vea el nocaut, lo voy a noquear”, señaló Vargas.

Antes de Cooper, Vargas era entrenado por el mexicano Erik Morales. Sobre su relación con Morales, Vargas dijo que el ‘Terrible’ es un buen entrenador pero que durante la preparación ante Bradley solamente pudo entrenar con él tres semanas. Antes de eso había escogido a Roy Jones Jr. pero luego hizo el cambio por el tijuanense ya que Jones también “tenía muchos compromisos”.

“Cuatro semanas faltando para la pelea (ante Bradley), me di cuenta que necesitaba cambiar de entrenador. Entonces traje a Erik Morales por tres semanas y en tres semanas no se puede hacer mucho. No logramos acoplarnos bien. Es un buen entrenador, simplemente era muy poco tiempo para nosotros”, señaló.

Vargas ha tenido seis entrenadores en su carrera. Anteriormente ha entrenado bajo las ordenes de Ismael Salas, Robert Alcázar y Roger Mayweather.

Por otro lado, Vargas aún está enojado por lo sucedido en junio 27 del año pasado en Carson cuando el réferi Patt Russell detuvo el combate 10 segundos antes de la campanada final, cuando confundió el aviso de 10 segundos con la campanada que finalizaba el doceavo round. Vargas estaba castigando a Bradley en ese entonces y estuvo a punto de noquearlo.

Aquella pelea se fue a decisión y Vargas perdió por decisión unánime.

“Nunca me voy a olvidar de ese nombre, Pat Russell. Fue el error más grande que pudo haber hecho. Me quitó el tiempo de pelear por un campeonato mundial, no fue profesional... pero lo único que puedo hacer es usarlo como experiencia, seguir para adelante”, indicó el pugilista.

Vargas sonaba para enfrentar Kell Brook, monarca de la Federación Internacional de Boxeo, pero esa contienda se cayó. Para fortuna del mexicoamericano, llegó una oportunidad aún más grande ante el filipino.

“Manny Pacquiao era la pelea que quería”, expresó el campeón del mundo.

Copyright © 2017, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
65°