Estuvo a punto de ser encarcelado de por vida y ahora se alista para debutar como boxeador

Aún no se estrena como profesional en un cuadrilátero y ya la vida le ha dado golpes tan fuertes que fácilmente lo hubieran dejado noqueado.

Eric Mondragón estuvo a punto de perder su libertad pero gracias al apoyo de su familia y “algo de suerte” evitaron que el joven de 19 años estuviera preso por muchos años e incluso la cadena perpetua era una posibilidad como castigo.

“Me habían acusado de intento de asesinato”, recordó el hijo de padres acapulqueños a HOY Deportes. 

Mondragón sostiene que tomó malas decisiones mientras crecía debido a la ausencia de sus padres, quienes trabajaban mucho para proveer a él y a sus otras cuatro hermanas. Sin embargo, durante esa ausencia, el chico se fue rodeando con malas amistades que lo llevaron a ser parte del pandillerismo.

Cuando tenía 17 años, estuvo envuelto en una pelea que casi cobró la vida de otro pandillero.  Al ser encarcelado, el debate en la corte era si iba a ser juzgado como menor de edad o adulto.

Durante ese altercado, Mondragón usó un arma cortopunzante y contó que casi lesiona la arteria principal de la persona, quien tenía en ese momento 25 años de edad, y por suerte su rival pudo sobrevivir.

Ante tantas discusiones entre los abogados para saber cómo clasificarían al joven, la corte decidió entonces que el chico sería juzgado como un menor.

“Sé que lo que hice estaba mal y tenía que pagar las consecuencias”, aceptó el nacido en Huntington Park.  “Llegó ese momento en que dije ‘esta gente va a decidir mi vida’”. 

Según Mondragón, la persona con la que tuvo la trifulca, se recuperó pero eventualmente fue deportado porque seguía “haciendo las mismas cosas y no aprendió su lección… a mí me quedó muy claro”.

Mientras estuvo en su cautiverio, Mondragón tuvo tiempo para reflexionar y darse cuenta el mal camino que había escogido. Además que veía lo mucho que su familia sufría.

“Cuando mi familia me visitaba, veía a mi mamá llorar detrás del vidrio y no podía abrazarla.  Eso me dio muy duro en el corazón”, contó.  “Sentí que ya era un poco tarde para arrepentirme pero tuve la bendición de que solo estaría en prisión por un año… era realmente como un campamento. De no tener una familia tan fuerte como la mía, no hubiera estado ahora aquí”.

El boxeo fue su salvación

Tras salir libre, el joven se había prometido a sí mismo corregir su camino y el boxeo iba a ser esa senda.

Su padre ya le había pedido que se mantuviera en el deporte para alejarlo de todos los problemas, pero nunca lo tomó en serio hasta que tuvo esa experiencia negativa.

“Honestamente siento que fue casi que obligado, empecé en el boxeo cuando tenía ocho años.  Vivía en un barrio no muy bueno. Mi papá me dijo ‘te vamos a meter acá para que estés alejado de la calle’”, dijo. “Nunca tomé el boxeo como algo serio, pero entrenaba y la gente me decía que tenía mucho potencial.  Ahora me doy cuenta que puedo hacer algo positivo en mi vida con esto.  Quiero ser alguien en la vida, no solo para mí, pero también para sacar adelante a mi familia.  No quiero terminar en la cárcel”.

Pero las cosas no terminarían ahí para Mondragón. Recientemente, en septiembre de este año, alguien llegó a su casa para darles una mala noticia.

“Nos dijo que mi papá tuvo un accidente automovilístico muy fuerte, no sabían si estaba vivo”, contó el desgarrador momento.

Su padre, que es trompetista de grupos como la Sonora Dinamita, estaba en un viaje con un grupo de música de regreso de Utah cuando sufrieron el accidente.

“No supe qué pensar, no sabía qué hacer… Iban como a 90 millas por hora.  Tuvieron la suerte que nadie murió pero estaban muy golpeados.  Algunos tuvieron costillas rotas y huesos fracturados, mi papá salió ileso físicamente, pero estaba muy asustado”, detalló Mondragón. “Manejé hasta allá para ir por él. Me di cuenta que todo puede pasar rápido y pierdes todo.  Cuando lo vi, solo corrí para abrazarlo.  En mi mente solo pasaba que si le pasaba algo, tendría que hacerme cargo de mi familia, trabajar.  Ahora está bien y está de vuelta al trabajo”.

‘Finito’ entrena actualmente en Azteca Boxing de Bell, bajo el mando de un legendario entrenador local, Mario Morales, quien asegura que su pupilo estaría listo pronto para debutar como profesional.

“Pudo estar en la cárcel por toda su vida y ha sabido aprovechar la oportunidad que le dieron.  Estos meses él ha demostrado que está listo.  Incluso me dice de otros chicos que necesitan un escarmiento para que no caigan en lo que cayó él”, dijo ‘Yuka’.  “El accidente de su papá también le ha cambiado la vida, está más empeñado en sacar adelante a su familia”.

El entrenador describió a Mondragón como un peleador “muy habilidoso para su división, de 130 libras, es un superpluma.  Te das cuenta que desde chiquitos pueden llegar a otro nivel, solo tienes que guiarlos.  Con todos sus problemas que tuvo y sus malas amistades, ahora está muy enfocado en lo que quiere lograr”.

Morales asegura que la manera de pelear de Mondragón le recuerda a un legendario boxeador mexicano.

 “Tiene características muy similares al boxeador mexicano, Ricardo ‘Finito’ López, por eso le llamamos así. Es muy completo, veloz, muy fino para boxear.  Con todos los problemas de pandillas, la vagancia, sus malas amistades, no tenía idea de sus cualidades, todo eso lo ha ido descubriendo”, detalló Morales.

Sigue a Jad en Twitter, Instagram y Facebook: @jadelreda

Copyright © 2018, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
61°