El legendario lanzador Orlando Hernández dijo sentirse rechazado por dirigentes de Cuba

Fue hace 20 años en el que la vida de un desertor cubano cambiaría para siempre. No era un balsero ordinario, pues era uno de los tantos atletas que abandonan la isla en busca de un mejor porvenir.

Orlando Hernández debutaba como lanzador de los Yankees de Nueva York en 1998 y desde entonces deslumbró con su peculiar levantamiento de pierna combinada con un pitcheo parecida a la de una cámara lenta que confundía a los bateadores.

Hernández ayudó a los Yankees a ganar tres títulos seguidos y uno a los White Sox de Chicago en 2005.

“El hambre de jugar, el hambre de enseñar y de tratar de aprovechar la posibilidad de que se me estaba dando de jugar béisbol”, dijo a HOY Deportes el ‘Duque’.

A sus 52 años, Hernández sigue haciendo lo que le gusta aunque de una forma diferente.

“Muy contento de siempre trabajar con ESPN en la Serie del Caribe”, puntualizó el comentarista. “Haciendo lo que a uno le gusta, hablando del deporte que practicó uno toda una vida. Es un regalo de Dios dejarme en este mismo camino después de retirado”.

Hernández confesó que le hubiera gustado haber jugado en una Serie del Caribe, oportunidad que nunca se le dio especialmente por desertar Cuba en 1997.

“Es algo que quedó en deuda para mi carrera, pero lo [disfruto cada vez que me toca] de otra manera y se disfruta bastante, pero te soy honesto, no conocía de la Serie hasta que llegué aquí”, contó Hernández, quien fue parte de la transmisión del torneo caribeño que culminó el jueves. “El nivel fue muy parejo, me encantó. De no ser por un par de partidos, los juegos estuvieron bastante apretados y reñidos”.

El oriundo de Villa Clara recordó sus intervenciones en los distintos torneos que hizo parte con su país a nivel internacional, de los que orgullosamente dijo haber salido airoso en cada uno de los que participó.

“Medallas de oro fueron muchas más [que nueve], pero lo que más recuerdo, y no me gusta hablar de mí, pero con el equipo de Cuba nunca tuvimos una derrota en eventos internacionales oficiales”, dijo. “Ganamos todos los títulos del momento. Además de que soy campeón olímpico en Barcelona ‘92”.

Todo sigue igual

Hernández abandonó la isla en medio de la dictadura del fallecido Fidel Castro y aseguró que las cosas realmente no han cambiado a nivel político en su país desde que tomó las riendas el actual mandatario.

Aunque han habido supuestos cambios en la ideología en Cuba, todo sigue igual o hasta peor, según el ahora instructor de desarrollo de los Yankees, incluso siente que el deporte ha sido el más perjudicado.

“Nuestro país ha quedado sin las principales figuras del béisbol, todos han desertado, quedan dos o tres, realmente ha mermado mucho la calidad de la pelota cubana. Pero pienso que si la política ha cambiado como dicen, a los jugadores que están aquí se les debe dejar jugar con la selección de Cuba porque al final son cubanos”, detalló.

Por ahora no ha tenido la oportunidad de volver a Cuba, pues siente que es maltratado por los políticos y encargados de los equipos.

“He sido recriminado por los dirigentes del país cuando he coincido con algún equipo Cuba en algún evento”, acusó. “Ellos han mandado mensaje que no trate ni de acercármele a saludar a los peloteros porque ninguno de ellos quiere saludarme. Cosa que yo respeto, pero lo malo es que al rato recibo mensajes y llamadas de esos peloteros diciéndome ‘oye, discúlpame pero nosotros si queremos, tu sabes cómo son las cosas’. Yo respeto todo y gracias a Dios vivo en un país libre”.

Sin arrepentimientos

Para Hernández, todo lo que hizo en su carrera como beisbolista, lo hizo con la intención de dejar en alto el nombre de su país. Dijo sentirse orgulloso de haber tomado la decisión de haberse escapado “de mis raíces, arriesgando mi vida”.

“Para un hombre que le encantaba el béisbol y que hizo del béisbol su familia, y negársele a estar en un terreno a jugar, creo que hubiera preferido morir. Por eso tomé la decisión de venir en un bote, lejos de Cuba”, señaló. “Regresar para mí no es importante, para mí es importante seguir siendo cubano. Eso no me lo va a quitar nadie”.

Hernández explicó que el haber llegado a una edad madura a las Grandes Ligas, le permitió hacer las cosas bien y apreciar cada oportunidad que se le presentaba, como la de los Yankees en su momento. Además, quiere ser un referente de sus compatriotas cubanos que llegan al país y tenderles una mano para guiarlos en las Grandes Ligas.

“Si hubiese llegado con 18 años, quizá hubiese sido de otra historia, nunca hubiese sido la historia tan real como la que viví aquí. Uno nunca sabe la que no ha pasado, sino la que pasó. Prefiero haber caído aquí así porque a la final otros más jóvenes no han podido hacer el trabajo. Creo que cumplí con mi trabajo y a la afición”.

En relación al también cubano Yasiel Puig, quien juega con los Dodgers, Hernández dijo que actualmente no tiene una amistad con el jugador, pero cuando tiene la oportunidad le brinda cualquier consejo para que pueda seguir mejorando.

“El año pasado tuvo una mejoría como ser humano, grandísima, esperemos que siga así porque eso va a ayudar a su carrera”, dijo Hernández. “Llegó muy joven y eso no se puede olvidar. No creo que él hubiera querido hacerlo porque sí, creo que es más bien que era un muchacho muy joven y a veces a esa edad no piensa uno en lo que está haciendo. Realmente no creo que él vaya a tener más dificultades en el resto de su carrera”.

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