Los Dodgers necesitan la ofensiva de Rollins

Jimmy Rollins sigue en proceso de mejoría con los Dodgers

Ahí está, escondido en el puesto número ocho. Todo callado. Aceptando sin quejarse, su descenso de la alineación de la posición de abridor.

Esta temporada, Jimmy Rollins no ha demostrado ser un gran éxito en el plato para los Dodgers, lo que ha hecho que sea necesario su cambio a una posición menos importante en la alineación.

Cuando se inició por primera vez el cambio, apenas parecía como un ajuste mágico. Rollins estaba bateando .210 en el momento de su descenso y después procedió a batear .159 en sus siguientes 20 juegos. Haciendo que fuera un poco difícil festejar su desempeño.

Sólo ahora Rollins se está comenzando a ver más cómodo en su nuevo rol y de nuevo está dando esperanza de que está empezando a darle vuelta ofensivamente a su temporada. En sus últimos ocho juegos, Rollins ha bateado .323 (10 de 31).

Lo ha hecho sin ningún poder especial (sin jonrones, dos dobles) y tal vez lo que es más preocupante, lo ha logrado sin otorgar un solo base por bolas. El obtener bases por bolas cuando estás bateando frente a un pitcher puede ser una especie de paquete mixto, pero así como Joc Pederson lo demostró claramente antes del cambio, eso no significa que no puedes sobresalir en ello.

Los Dodgers han sido pacientes con Rollins, de 36 años de edad, mientras se aumentan las peticiones para ascender al fenómeno Corey Seager. Los Dodgers sabiamente no han apresurado a Seager -- quien acaba de cumplir los 21 años de edad en el mes de abril — y le están permitiendo avanzar a través del sistema a su propio ritmo.

Y si Rollins estaba batallando en el plato, casi sin otorgarle ningún valor. Todavía estaba dando una defensa de primera como shortstop, haciendo equipo con Howie Kendrick para proporcionar un juego defensivo fuerte en el campo central. Además, es prácticamente el líder en cuestiones de mercadeo.

Claro que es posible que tal vez sea un líder más vocal si estuviera contribuyendo con mayor consistencia en el plato. En esta alineación, los Dodgers realmente no necesitan que Rollins esté en su anterior forma de JMV, pero tampoco pueden darse el lujo de tener un hoyo negro ofensivo.

Es un jugador profesional con un porcentaje de bateo de .266, con velocidad y potencia. Si sólo pudiera acercarse a su promedio medio de bateo, los Dodgers estarían encantados. Pero a su edad, esa no es ninguna garantía.

Rollins ha tenido otros amagues con el hecho de darle vuelta a esta temporada que le salió mal. En realidad había bateado .300 en sus últimos 13 juegos antes de ser trasladado al puesto número ocho, y luego las cosas se empeoraron otra vez.

Así que nada está asegurado con su reciente mejoría de juego, aunque parece que está golpeando la bola con mayor fuerza. Quizá esto también se desvanezca, o tal vez sea finalmente el comienzo de algo donde ese puesto número ocho no esté tan callado.

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