Los Lakers esperan despertar de la pesadilla que fue la humillante derrota ante Mavericks

Los Lakers esperan despertar de la pesadilla que fue la humillante derrota ante Mavericks

Nadie hubiera culpado a los Lakers si abandonaban la duela del American Airlines Center el pasado domingo a mitad de juego, pues los angelinos se encaminaban a la peor derrota de la historia de la franquicia.   

Al final del segundo cuarto, los de Luke Walton se veían abajo por 34 puntos para ser finalmente aplastados por los Mavericks de Dallas 122-73.  Los peor del caso es que los Lakers jugaron de manera pésima.

La mayoría de sus disparos golpearon el aro, mientras que algunos fallaron completamente la marca y otros fueron bloqueados por los Mavericks.

¿Había necesidad de someterse por otros 24 minutos de esa desastrosa presentación ante 19,484 personas?

La NBA estipula en su reglamentación que los cuatro cuartos se tienen que jugar, entonces los Lakers tuvieron que cumplir por otra mitad más. Siete jugadores de Dallas anotaron doble dígitos, liderados por Justin Anderson con 19 unidades, lo que permitió a los Mavericks alargar la cantidad de triunfos seguidos sobre los Lakers a 13, desde el 5 de noviembre de 2013.

Dallas estaba arriba por una diferencia de 53 puntos casi al final del cuarto período  y los Lakers no pudieron evitar la vergüenza de su peor derrota en su historia.  Al alcanzar la marca de los 49 puntos de diferencia, estos jóvenes superaron un par de juegos cuyos déficits fueron 48: contra el Jazz de Utah (123-75) en la temporada pasada y los Clippers (142-94) en la temporada 2013-14.

“No vinimos a jugar”, dijo el entrenador.  “Es vergonzoso para nosotros como equipo, para nosotros como organización y para nuestros aficionados, quienes han sido siempre buenos con nosotros”.

Los jóvenes, inexpertos e impredecibles Lakers han demostrado que son capaces de grandes cosas, como el triunfo ante el Warriors de Golden State el pasado 4 de noviembre, para luego perder de gran manera contra ellos mismos 149-106 solo 17 días después.

Los Lakers jugaron uno de sus mejores partidos el viernes pasado, al vencer a los muy capaces Pacers de Indiana, con el alero Brandon Ingram jugando lo que Walton consideró “uno de sus mejores partidos de la temporada” al lograr 15 puntos (tres desde la distancia de tres puntos), siete rebotes y tres robos.

El domingo, Ingram, empezó como titular en reemplazo del lesionado D’Angelo Russell, y jugó uno de sus peores juegos en la temporada al anotar solo en dos ocasiones de sus 12 disparos, cometiendo cinco faltas y perdiendo el balón tres veces, aunque sus compañeros no fueron mejor que él.

Los Lakers dispararon 38.4% desde el piso (28 de 73), además de solamente 14.3% desde la distancia de tres puntos (tres de 21), cedieron el balón 17 veces y tuvieron solo 11 asistencias.

Los Lakers anotaron 73 en todo el juego, en el aniversario de los 81 puntos que Kobe Bryant anotó contra los Raptors de Toronto. 

“El esfuerzo no estuvo ahí”, dijo Walton.  “Me gusta nuestro grupo de muchachos, sé que vamos a mejorar, pero esto no es lo que somos nosotros.  Hemos estado jugando de buena manera, pero este nos tomó por sorpresa”.

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